China en el Mundo

ABC Economía • Acuerdo parcial entre EE.UU. y China para una tregua en la guerra comercial

Estados Unidos y China se dieron ayer una tregua en su guerra comercial y una tanda de aranceles millonarios que iban a entrar en vigor el martes han quedado aplazados, apaciguando el temor a un efecto negativo sobre la inflación precisamente en la recta final hacia la campaña de compras navideñas. El presidente norteamericano, Donald Trump, en persona intervino al término de una intensa ronda de dos días de negociaciones en Washington para autorizar el acuerdo que más que una resolución al conflicto es un cese temporal de hostilidades comerciales.

Según lo describió el presidente estadounidense en el Despacho Oval, se trata de un «acuerdo sustancial» que incluye el compromiso de China de importar entre 40.000 y 50.000 millones de dólares(entre 36.000 y 45.000 millones de euros) a los ganaderos y agricultores estadounidenses y un pacto en materia de propiedad intelectual. «Esto me hace tenerle mucho respeto al presidente Xi [Jinping]», dijo Trump.

La principal concesión del Gobierno de China, según reveló ayer la Casa Blanca, es comprar más productos agrícolas a EE.UU., una de las principales demandas de Trump. A cambio, el presidente norteamericano se compromete a aplazar una nueva ronda de impuestos sobre las importaciones de China que iban a entrar en vigor entre el 15 de octubre y el 15 de diciembre.

Es la primera tregua significativa en los 15 meses de conflicto comercial, aunque ya en agosto la Casa Blanca, como gesto de buena voluntad, aceptó aplazar algunos de los aranceles sobre artículos como teléfonos, ordenadores, pantallas, juguetes y zapatos.

Garantía definitiva

Como muestra de la importancia de estas negociaciones para China, el viceprimer ministro Liu He, principal responsable de la política económica y comercial de ese país, aceptó viajar el jueves a Washington para esta última ronda. Trump quiso recibirle personalmente ayer en la Casa Blanca para darle garantías de que cualquier acuerdo entre ambas partes será definitivo. En Twitter, el presidente norteamericano aclaró que no tiene la obligación de someter los tratados comerciales a la ratificación del Capitolio. «Cuando tengamos negociado el acuerdo, lo firmaré yo en representación de nuestro país. ¡Rápido y claro!», dijo el presidente.

La semana próxima EE.UU. iba a aumentar los aranceles sobre productos chinos en un 5%. Adicionalmente, el 15 de diciembre iba a entrar en vigor otra tanda de un 10% sobre bienes como teléfonos móviles, ordenadores portátiles, consolas de videojuegos, ropa y calzado. En total los aranceles prometidos por Trump iban a afectar a bienes chinos por un valor estimado de más de 500.000 millones de dólares(450.000 millones de euros al cambio actual). Tanto los mayoristas como los minoristas de EE.UU. habían advertido desde verano de que las primeras fases de esos impuestos están comenzando a notarse en un alza de los precios, algo que puede tener un grave efecto sobre la inflación en la campaña de Navidad. Las patronales han instado a Trump a desistir de esta guerra comercial, recordando que los aranceles repercuten sobre quien importa, y no sobre quien vende.

A pesar de las airadas protestas por el trato que le ha deparado Trump, China nunca se ha retirado completamente de la mesa de negociaciones comerciales. Es cierto que en agosto aprobó una primera ronda de aranceles sobre productos norteamericanos de entre 5% y el 10% y por valor de 75.000 millones de dólares, en respuesta a dos rondas previas dictadas por Trump. El presidente norteamericano reaccionó ordenando a su vez un aumento automático de sus propios aranceles en un 5%.

Balance negativo

Lo cierto es que la guerra comercial abierta con China no le está dando a Trump los resultados que esperaba. El balance comercial registrado en agosto sigue siendo negativo para EE.UU., y de hecho está por encima del que se registró en los primeros meses del año. Solo en ese mes, EE.UU. compró a China bienes por un valor estimado de 41.000 millones y apenas vendió a ese país 9.400 millones. En lo que va de año el déficit comercial de EE.UU. con respecto a China es de 231.000 millones de dólares. El del año pasado ascendió a 419.000 millones.

Fuera del principio de acuerdo sellado ayer quedan algunos de los principales problemas que llevaron a Trump a comenzar esta guerra comercial, como el espionaje industrial, el robo de patentes, la manipulación del cambio monetario y los subsidios estatales a las exportaciones, entre otras cuestiones. Estos deberán resolverse, si se resuelven, en una nueva ronda de contactos. De todos modos, Trump no quiso centrarse ayer en los desafíos y proclamó que «con China están sucediendo cosas muy buenas».

Los mercados aplauden

Lo cierto es que la tregua fue bien recibida por los mercados. En cuanto se anunció el principio de acuerdo, el Dow Jones ascendió un 1,21%; el índice S&P otro 1,8% y el Nasdaq un 2%. Según dijo el secretario del Tesoro (ministro de Economía) norteamericano, Steven Mnuchin, «los mercados no se suelen equivocar en sus reacciones, ya que estas negociaciones han tenido un buen resultado».

En previsión de estos contactos, China ha aumentado la compra de productos norteamericanos, según las últimas cifras del departamento comercial norteamericano. Las importaciones ganaderas y agrícolas habían caído en meses recientes como un efecto inmediato de la guerra comercial. Según los datos de comercio hechos públicos el jueves, en una sola semana de septiembre China importó dos millones de toneladas métricas de soja y 130.000 de trigo, un aumento sustancial con respecto a las cifras de adquisiciones registradas este verano.

Fuente: https://www.abc.es/economia/abci-acuerdo-parcial-entre-eeuu-y-china-para-tregua-guerra-comercial-201910112030_noticia.html

América Economía • China y EE.UU. se aplican nuevos aranceles e intensifican su guerra comercial

Pekín. China y Estados Unidos comenzaron a imponerse mutuamente aranceles adicionales a sus productos este domingo, en un nuevo paso que intensifica su guerra comercial, pero el presidente Donald Trump dijo que siguen en pie las conversaciones de este mes entre ambos países.

Trump, a través de Twitter, afirmó que su objetivo es reducir la dependencia estadounidense de China e instó nuevamente a las empresas de su país a encontrar proveedores alternativos fuera del gigante asiático.

Una nueva ronda de aranceles entró en vigor a partir de las 0401 GMT, con un impuesto de Pekín del 5% sobre el crudo de Estados Unidos, lo que representa la primera vez que se ataca al combustible desde que las dos economías más grandes del mundo iniciaron su guerra comercial hace más de un año.

El gobierno de Trump comenzará a recaudar el 15% de los aranceles sobre importaciones chinas por valor de más de US$125.000 millones, incluyendo altavoces inteligentes, auriculares Bluetooth y muchos tipos de calzado.

En represalia, China comenzó a imponer aranceles adicionales a algunos de los productos estadounidenses en una lista de US$75.000 millones. Pekín no especificó el valor de los bienes que se enfrentan a aranceles más altos a partir del domingo.

Los aranceles adicionales del 5% y 10% se aplicaron a 1.717 artículos de un total de 5.078 productos originarios de Estados Unidos. Pekín comenzará a cobrar aranceles adicionales sobre el resto a partir del 15 de diciembre.

Los medios de comunicación del estado chino emitieron una nota desafiante.

Trump citó el domingo comentarios del economista estadounidense Peter Morici, quien dice que los gravámenes no impactarán tanto a los consumidores del país debido a la caída en la moneda china y pidió que las compañías busquen proveedores fuera de China.

"Estamos hablando con China, la reunión sigue en pie, como saben, en septiembre", dijo Trump. "Veremos qué sucede, pero no podemos permitir que China nos siga estafando como país".

Mientras, los medios chinos adoptaron un tono desafiante.

"Estados Unidos debería aprender a comportarse como una potencia global responsable y dejar de actuar como un 'matón de colegio'", dijo la agencia oficial de noticias Xinhua.

"Como única superpotencia del mundo, debe asumir la responsabilidad que le corresponde y unirse a otros países para hacer de este mundo un lugar mejor y más próspero. Sólo entonces Estados Unidos podrá volver a ser grande", agregó.

Los aranceles no pueden impedir el desarrollo de China, dijo el diario oficial del pueblo del Partido Comunista, que gobierna el país.

Fuente: https://www.americaeconomia.com/economia-mercados/comercio/china-y-eeuu-se-aplican-nuevos-aranceles-e-intensifican-su-guerra

IBCE • La guerra comercial China-EEUU extiende factura a la soya y minerales bolivianos

La guerra comercial China-Estados Unidos ya pasa factura a los productos bolivianos: cuatro minerales importantes para la economía nacional (estaño, zinc, plomo y antimonio) bajaron de precio, en algunos casos, hasta en 20 por ciento; entre los alimentos, la soya se depreció en algo más de 17 por ciento en el mercado internacional, mientras que los expertos temen que los efectos alcancen a otros productos bolivianos.

Los economistas Henry Oporto, Gabriel Espinoza y Gary Rodríguez coinciden en que los efectos en la economía boliviana comenzaron mucho antes, con la decisión china de desacelerar su economía, aunque la guerra comercial entre las dos potencias económicas mundiales acelera los efectos en Bolivia.

Uno de los últimos gritos de alerta surgió hace poco menos de dos semanas del lado de los minerales. La Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés) reportaba el pasado 8 de abril 21.475 dólares el precio de la tonelada métrica (9,58 dólares la libra fina), pero llegó al pasado 2 de agosto a 14.770 dólares la tonelada métrica (6,69 dólares la libra fina). Ayer, el LME registraba un alza a 16.800. Similares bajones ocurrieron con el zinc (de 3.018 el 1 de abril a 2.263 el 19 de agosto), plomo (de 2.22 a 2.048) y cobre (de 6.491 a 5.708).

El viceministro de Política Minera, Regulación y Fiscalización, Gody Gualberto Hochkofler Sánchez, reconoció la gravedad de las cifras y anunció medidas de contención sin especificar cuáles.

Oporto explicó que el bajón se debe, además de la desaceleración china, a que este país, con la guerra comercial, está vendiendo menos productos industrializados a Estados Unidos, por tanto produce menos y demanda también menos materia prima (minerales) de Bolivia y otros países.

El mineral más exportado de Bolivia es el zinc, aunque los cooperativistas se hallan más preocupados por el estaño (por producir más este mineral), lo mismo que Comibol, con sus dos principales minas: Huanuni y Colquiri.

¿La consecuencia? Al reducirse los precios de los minerales, ingresarán menos recursos por exportaciones mineras y habrá menos regalías.

Soya

El precio de la soya, en tanto, que China compra mayoritariamente de Estados Unidos, ha experimentado un continuo bajón de 439 dólares la tonelada métrica en abril de 2018 (su pico más alto de la última época) a 365 dólares en julio (último reporte), aunque en mayo pasado cayó incluso a 337. El presidente de Anapo, Fidel Flores, dijo en ese entonces que el precio de la soya boliviana era de 225 dólares por tonelada, monto que sólo cubría el costo de producción y que estaba lejos de la expectativa de 280 y 300 dólares.

Esta situación es atribuida también al duelo China-Estados Unidos. “El principal producto que Estados Unidos exporta a China es la soya, y en la medida que le subió aranceles a productos chinos manufacturados, China ha dejado de comprar este grano. Esto ha provocado que haya bastante soya en el mercado internacional, abaratando este producto”, explica el economista Espinoza.

“El hecho de que Estados Unidos no pueda vender soya con normalidad a China, por los altos aranceles aplicados, hace que busque otros mercados, como los andinos (Colombia y Perú, principalmente), que son mercados naturales para nosotros, haciendo, además, que baje el precio”, explica el gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez.

“De otra parte, la peste porcina en China ha disminuido su demanda, lo que presiona también los precios a la baja; finalmente, los inventarios en soya son altos, una razón más para menores precios, frente a lo cual no queda otra opción que trabajar la productividad y competitividad sistémica de la cadena agroproductiva de la soya, si es que no queremos que ésta languidezca”, remata Rodríguez.

EL ORO Y LA PLATA SUBEN, PERO NO COMPENSAN

Entre otros minerales, el oro y la plata tuvieron un alza ligera. La Reserva Federal de Estados Unidos ha reducido las tasas de interés para tratar de impulsar a la economía norteamericana. Para ello, Estados Unidos, necesita reservas en metales preciosos como el oro y la plata, lo que elevó la demanda de estos dos últimos, explica el economista Henry Oporto.

“Pero no es muy significativo, de modo que tampoco nos compensa”, remata Oporto.

También hubo bajón de precios en el cobre, aunque en este caso afecta más a otros países, como Chile y Perú.

OPINAN TRES EXPERTOS

"¿Qué se puede hacer? Nada. Bolivia no controla el mercado internacional. Su influencia es marginal. Sólo queda esperar que cambie el panorama del mercado internacional, lo cual no parece que vaya a ocurrir en el corto plazo. Habrá que ajustarse el cinturón con las inversiones públicas, donde hay mucho despilfarro. Además, han caído las exportaciones de gas natural a Brasil y Argentina. Estamos sufriendo por la baja de los precios de las exportaciones. Eso hacia adelante puede traer una crisis de divisas". Henry Oporto. Economista

"Los precios de los minerales, los alimentos y los commodities en general dejaron de crecer desde 2015 (con la desaceleración china), pero todavía eran precios aceptables para el grado de productividad que nosotros tenemos, al menos hasta 2017. Pero a ello, se ha sumado esta guerra comercial China-Estados Unidos. En circunstancias como éstas, los primeros afectados son los que no tienen la posibilidad de bajar sus precios aún más, como Bolivia, cuya producción no es tan eficiente, por la falta de transporte, riego mecanizado y otros". Gabriel Espinoza. Economista

"El saldo comercial con China es atávico, en lo que va del siglo no hemos tenido un solo año en que las exportaciones bolivianas hayan superado a las importaciones. Lo que la desaceleración china y la devaluación podrían ocasionar es que el déficit comercial China-Bolivia se incremente, porque es más probable que las importaciones chinas suban (China subirá su competitividad y es más probable que lleguen más productos chinos y a menores precios) y que las exportaciones bolivianas se compliquen". Gary Rodríguez. Gerente IBCE

QUÉ HACER: PRODUCIR MÁS Y DIVERSIFICAR LA ECONOMÍA

REDACCIÓN CENTRAL

¿Qué se puede hacer ante esta situación? Par el economista Henry Oporto, no se puede hacer mucho, dado que Bolivia no puede controlar el mercado internacional, por lo que sólo queda “ajustarse el cinturón” y dejar de despilfarrar en el gasto público. Oporto vaticina menores ingresos por regalías en las zonas mineras.

En cuanto a la soya, refiere el economista Gabriel Espinoza, al bajar los costos no queda otra que producir más, pues los precios son bastante bajos.

Una posición similar ofrece el gerente del IBCE, Gary Rodríguez, quien observa la baja producción de Bolivia de dos toneladas de cosecha del grano, cuando los cultivos de Estados Unidos e incluso de países vecinos como Brasil y Argentina rinden a razón de tres toneladas por hectárea. En este punto, observa las objeciones al uso de la biotecnología.

Rodríguez cuestiona también las trabas que el Gobierno puso a la libre exportación de la soya (haciendo muy difíciles los contratos internacionales), aunque tampoco terminó por fomentar la industrialización.

LA EXPORTACIÓN DE CARNE A CHINA ALIVIARÍA EN ALGO

REDACCIÓN CENTRAL

Un capítulo aparte es la exportación de carne a China. Según explica el gerente del Instituto de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, fue muy buena la iniciativa de Gobierno y empresarios que concluyó logrando el protocolo sanitario.

“Se estima que el excedente sea de 20 mil toneladas y dé un ingreso de 80 millones de dólares y al año duplicarse a 160 millones. La idea es que ese monto crezca hasta 2025 con 500 millones de dólares”, explica Rodríguez.

Para tener una idea, el déficit comercial que Bolivia tiene con China es de algo más de 800 millones de dólares.

Hasta ahora, los principales productos que se venden a China son minerales. Durante el primer semestre de 2019, el producto más exportado fue el zinc, pero aunque se envió mayor cantidad que en similar período de 2018, los ingresos bajaron de 105 a 73 millones de dólares; lo mismo que la plata (de 64 a 50 millones de dólares) y plomo (de 28 a 22 millones de dólares). El único producto no mineral entre los cinco primeros de esta lista es el de maderas serradas (bajó de 2,6 a 1,5 millones de dólares).

Fuente: https://ibce.org.bo/principales-noticias-bolivia/noticias-nacionales-detalle.php?id=102783&idPeriodico=6&fecha=2019-08-20#