Energía en el Mundo

PV Magazine • BNEF: Las inversiones en renovables en países emergentes no son suficientes

Las nuevas inversiones en energía eólica, solar y otros proyectos de energía limpia en los países en desarrollo se redujeron drásticamente en 2018, debido en gran medida a la desaceleración en China. Mientras que el número de nuevas plantas de generación de energía limpia terminadas se mantuvo estable año tras año, el volumen de energía derivada del carbón alcanzó un nuevo máximo, según Climatescope, un estudio anual de 104 mercados emergentes realizado por BloombergNEF (BNEF)

Los resultados sugieren que los países en desarrollo están avanzando hacia una energía más limpia, pero no lo suficientemente rápido como para limitar las emisiones globales de CO2 o las consecuencias del cambio climático. La mayor parte de la nueva capacidad de generación de energía añadida en los países en desarrollo en 2018 procedía, por ejemplo, de la energía eólica y solar. Pero la mayor parte de la energía que se producirá procederá de fuentes fósiles y emitirá CO2. Esto se debe a que los proyectos eólicos y solares generan energía solo cuando los recursos naturales están disponibles, mientras que las plantas de petróleo, carbón y gas pueden potencialmente producir las 24 horas del día.

El carbón sigue al mando

Mientras tanto, el volumen de energía eléctrica real a carbón generada y consumida en los países en desarrollo se elevó a 6,9 mil teravatios-hora en 2018, frente a los 6,4 mil en 2017. En los 104 mercados emergentes estudiados en Climatescope, el carbón representó el 47% de toda la generación.

China, el mayor emisor de CO2 del mundo y el mayor mercado de producción y consumo de energía limpia, desempeñó un papel crucial en la historia. La inversión en nuevos proyectos de energía eólica, solar y otros proyectos hidroeléctricos en el país cayó de 122.000 millones de dólares en 2017 a 86.000 millones de dólares en 2018. Esa disminución neta reflejó una caída de 36.000 millones de dólares en las cifras de inversión en energía limpia de los mercados emergentes, la mayor jamás registrada por Climatescope.

Sin embargo, la disminución no se limitó a China. La financiación en proyectos de energía limpia en la India y Brasil disminuyó en 2.400 millones y 2.700 millones de dólares, respectivamente, con respecto al año anterior. En todos los mercados emergentes estudiados, la inversión en 2018 cayó a 133.000 millones de dólares, por debajo no solo del total de 2017, sino también de la cifra de 2015.

“Los resultados principales de Climatescope de este año son innegablemente decepcionantes”, dijo Luiza Demôro, que dirige el proyecto para BloombergNEF. “Sin embargo, aparte de las naciones más grandes, hemos visto algunos avances importantes y positivos, en términos de nuevas políticas, inversiones y despliegue”.

Pero las inversiones aumentan

Excluyendo a China, la India y Brasil, la inversión en energía limpia aumentó de 30.000 millones de dólares en 2017 a 34.000 millones de dólares en 2018. Vietnam, Sudáfrica, México y Marruecos encabezaron la clasificación con una inversión total de 16.000 millones de dólares en 2018. Excluyendo a China, las nuevas instalaciones de energía limpia en los mercados emergentes crecieron un 21% hasta alcanzar un nuevo récord, con 36 GW puestos en servicio en 2018, frente a los 30 GW de 2017. Esto es el doble de la capacidad de energía limpia añadida en 2015 y tres veces la capacidad instalada en 2013.

Además, la construcción de nuevas centrales de carbón en los países en desarrollo se está desacelerando, según Climatescope, y cayó al nivel más bajo en una década en 2018. Después de alcanzar un máximo de 84 GW de nueva capacidad añadida en 2015, la finalización de los proyectos de carbón se redujo a 39 GW en 2018. China representó aproximadamente dos tercios de esta disminución.

“La transición del carbón hacia fuentes más limpias en los países en desarrollo está en marcha”, dijo Ethan Zindler, jefe de las Américas en el BNEF. “Pero, al igual que se quiere hacer girar un gran petrolero, el cambio lleva tiempo.”

La solar, la renovable más instalada

Entre las renovables, la más instalada, con 66 GW, fue la solar, seguida de la eólica con 29GW. Las pequeñas centrales hidroeléctricas, la biomasa y la geotermia combinadas añadieron 12 GW en las economías emergentes. Los combustibles fósiles acapararon un tercio de toda la nueva capacidad añadida en estos países en 2018. Las grandes centrales hidroeléctricas y la nuclear representan conjuntamente el 12%.

Los resultados del Climatescope se presentan justo antes de las negociaciones sobre el clima que se celebrarán el mes próximo en Madrid con el apoyo de las Naciones Unidas.

Los resultados del Climatescope de este año sugieren que se requerirá un trabajo adicional sustancial para cumplir con ese compromiso, a pesar de algunos avances. Del total de 133.000 millones de dólares en financiación de activos que se destinaron a apoyar el desarrollo de nuevos proyectos de energía limpia en los mercados de los países en desarrollo, solo 24.400 millones de dólares, o el 18%, procedían de fuentes externas a esos países. De ese total, la gran mayoría provenía de fuentes privadas de capital, como promotores de proyectos internacionales, bancos comerciales y fondos de capital privado. Las entradas procedentes de los bancos de desarrollo, financiadas en gran medida con fondos públicos de la OCDE, ascendieron a la cifra récord de 6.500 millones de dólares en 2018. Sin embargo, es poco probable que el objetivo general de 100.000 millones de dólares anuales en apoyo de una serie de actividades relacionadas con el clima se alcance en un futuro próximo.

Además de presentar las macro tendencias de la energía limpia en los países en desarrollo, Climatescope califica y clasifica los mercados individuales en función de su potencial general para el desarrollo de la energía limpia. Por primera vez desde que el país fue incluido en la encuesta en 2014, la India fue la nación con la puntuación más alta, debido a una variedad de factores, incluyendo políticas de apoyo. El resto de los cinco primeros puestos incluyeron a Chile, Brasil, China y Kenia, en ese orden.

Fuente: https://www.pv-magazine-latam.com/2019/11/26/bnef-las-inversiones-en-renovables-en-paises-emergentes-no-son-suficientes/

El Diario • EEUU lidera producción de petróleo con fracking

Estados Unidos (EEUU) ante el contexto delicado del mercado de petróleo, lidera la producción del crudo debido al uso de tecnología de fracking, en comparación a los países de Medio Oriente, según agencias internacionales.

En su análisis de Cristina J. Orgaz de BBC News Mundo, señala que, el contexto internacional, con respecto a dos décadas atrás, es que el suministro de la primera potencia militar y económica del mundo no está en riesgo.

Es decir, Estados Unidos tiene garantizado su abastecimiento y eso hace pensar a los expertos que lo sucedido no desembocará en un conflicto armado.

“En este caso, es mucho más probable que los países con intereses petroleros eviten la guerra antes que provocarla”, dice Yves Bonzon, analista del banco suizo Julius Baer.

Durante muchos años las decisiones sobre la oferta y la demanda adoptadas por los países árabes productores de petróleo fueron capaces de mover el mercado y provocar numerosos problemas en las economías de Occidente.

A finales de los 70 y principios de los 80, Arabia Saudita tenía un papel importante como el mayor productor mundial y un gran poder a la hora de regular el mercado.

“Este ya no es el caso”, explica Philippe Waechter, economista jefe de la gestora Ostrum AM.

“El mercado internacional del petróleo ha sufrido una transformación radical” desde entonces, añade.

Con 15,3 millones de barriles al día y una producción casi un 17% más en 2018 frente al año anterior, Estados Unidos lidera la producción mundial de crudo, sobre todo gracias a la tecnología del fracking.

La también llamada fracturación hidráulica permite extraer el gas de esquisto, un tipo de hidrocarburo no convencional que se encuentra literalmente atrapado en capas de roca y a gran profundidad.

La industria del petróleo de Estados Unidos empezó a usar a gran escala esta tecnología a principios de este siglo, lo que le permitió aumentar su producción y situarse como el primer productor mundial.

El precio se estabiliza

Ese factor, junto con el compromiso del presidente Donald Trump de movilizar las reservas estratégicas para abastecer el mercado y suplir el hueco en la producción dejado por Arabia Saudita, ha hecho que la cotización del barril de crudo se estabilice el jueves.

“Aún se desconocen muchos detalles de lo sucedido, incluido si el ataque se originó en Irak, Yemen o Irán”, remarca Paul Sheldon, asesor geopolítico jefe de S&P Global Platts Analytics.

“La conclusión final de las investigaciones será importante, pero creemos que la respuesta más probable a la supuesta participación iraní sería cibernética o algo menos dramático que una acción militar”, estima.

LUCHA FEROZ

El segundo productor de petróleo del mundo es Arabia Saudita, un destacado aliado de Estados Unidos que mantiene desde hace años un enfrentamiento abierto con su poderoso vecino, Irán. Ambos se encuentran en una lucha feroz por el dominio regional.

A través de la petrolera estatal Aramco, la más rentable del mundo, el reino es capaz de llevar a los mercados internacionales hasta 12,2 millones de barriles de crudo al día.

Fuente: https://www.eldiario.net/noticias/2019/2019_09/nt190923/economia.php?n=57&-eeuu-lidera-produccion-de-petroleo-con-fracking

Sol de Pando • Precio del petróleo subirá a $us 100 el barril

En opinión de varios operadores y analistas del sector petrolero, el precio del crudo puede acabar subiendo hasta los 100 dólares por barril si Arabia Saudita no es capaz de reanudar rápidamente el suministro después de los ataques con drones contra dos mega-plantas de refinación propiedad de Saudi Aramco en las ciudades de Abqaiq y Khurais, reivindicados por las fuerzas rebeldes hutíes de Yemen, destacó hoy la agencia de noticias Rusia Today (RT).

Entretanto el gobierno de Estados Unidos anunció que liberará al mercado un stock petrolero de su reserva federal, intentando evitar el desabastecimiento y controlar las variaciones en la cotización internacional del crudo.

Según Reuters, la Agencia Internacional de Energía (AIE) comunicó a pocas horas del bombardeo, el sábado, que se halla monitoreando de cerca la situación y que los mercados mundiales de petróleo están actualmente «bien abastecidos, con amplias existencias comerciales». Y Saudi Aramco dijo en un comunicado que está trabajando para restaurar la producción.

Sin embargo, fuentes de la industria dicen que la producción puede tardar semanas en volver a la normalidad.

Para el presidente ejecutivo de Onyx Commodities, Greg Newman, se espera que el precio de Brent abra el mercado el lunes con un incremento de dos dólares y podría alcanzar un aumento de entre siete y 10 dólares al finalizar la jornada del 16 de septiembre.

Y pronto, «el mercado podría retornar a cien dólares por barril si no hay una solución a corto plazo para el problema», dijo Newman.

El viernes pasado, Brent finalizó el día cotizado a $us 60.22 por barril.

Incremento inminente en el precio del crudo Según informa RT, las dos plantas de Saudí Aramco impactadas en Abqaiq y Khurais —las instalaciones de procesamiento de petróleo más grandes del mundo— garantizaban más de la mitad de la producción de crudo saudita: el 5% del suministro global.

A pesar de las garantías de la Agencia Internacional de Energía (AIE) de que los mercados mundiales de petróleo están «bien abastecidos» y del gigante petrolero Saudi Aramco de que puede restaurar la producción, algunas fuentes de la industria opinan que arreglar las instalaciones afectadas puede llevar incluso semanas, lo que elevaría los precios del petróleo.

El escenario más sombrío de Forbes pinta la escalada de precios del crudo hasta los 100 dólares; mientras que Josh Young, director principal de inversiones de Bison Interests LLC, cree que subirán a más de 80 dólares por barril.

«Abqaiq es quizás la instalación más crítica del mundo para el suministro de petróleo», opina Jason Bordoff, director fundador del Centro de Política de Energía Global de la Universidad de Columbia (Nueva York). «Los precios del petróleo se dispararán tras este ataque», aseguró en declaraciones a Reuters.

Además, incluso si el suministro de crudo se restablece, «ha aumentado significativamente el riesgo de que una escalada regional de ojo por ojo empuje los precios del petróleo aún más», ya que «cada parte se siente obligada a responder de alguna manera al incidente anterior», indicó Bordoff en referencia al conflicto entre los rebeldes hutíes y Riad.

Con esa opinión general se ha mostrado de acuerdo Sandy Fielden, director de investigación en Morningstar, quien ha expresado que «el precio [del petróleo] va a saltar, por supuesto».

Drástica caída de la producción tras ataques El ministro de Energía de Arabia Saudita, el príncipe Abdulaziz bin Salmán, afirmó este domingo que los ataques a las instalaciones petroleras del reino han detenido parcialmente la producción de crudo y gas.

Según su comunicado emitido por la agencia de noticias estatal saudita SPA, los ataques a las instalaciones de Aramco en las ciudades de Abqaiq y Khurais redujeron el suministro de petróleo crudo de la compañía en alrededor de 5,7 millones de barriles por día, lo que supone alrededor del 50% de su producción.

El príncipe Ministro indicó que parte de la reducción se compensará mediante la extracción de las reservas de petróleo de Aramco.

Agregó que las explosiones en dichas instalaciones también han provocado el cese de la producción de gas asociado, lo que reducirá el suministro de etano y otros gases naturales en un 50 por ciento. Según Bin Salmán, la compañía está trabajando actualmente para recuperar las cantidades perdidas.

La respuesta norteamericana Por su parte del gobierno de Estados Unidos, que acusa a Irán de haber promovido el ataque yemení, anunció este mismo domingo que pondrá al mercado una cantidad aún no determinada de sus reservas petroleras («buffer stock»). El anuncio fue oficializado por el presidente Donald Trump.

«En base al ataque contra Arabia Saudí, que puede tener un impacto en los precios del petróleo, he autorizado la liberación de petróleo de la Reserva Estratégica de Petróleo, si es necesario, en una cantidad que aún debe ser determinada y que sea suficiente para mantener los mercados bien abastecidos», escribió Trump ensu cuenta de Twitter.

La Casa Blanca comenzó a coordinar con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), un organismo creado tras de la crisis del petróleo de 1973, para ver qué «posibles opciones están disponibles en caso de que se necesite tomar una acción colectiva global», detalló el Departamento de Energía estadounidense.

Ese departamento controla la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR, por sus siglas en inglés), que cuenta con la mayor provisión de crudo para casos de emergencia de todo el mundo. Esas reservas de petróleo, propiedad del Gobierno de EEUU, se encuentran en unas enormes cavernas subterráneas en la costa del Golfo de México, específicamente en los estados de Texas y Luisiana.

Esa reserva fue creada en 1975 después del embargo árabe de petróleo que elevó los precios y perjudicó la economía estadounidense. Su objetivo es evitar futuras interrupciones en el suministro de crudo y servir como una «herramienta de política exterior», de acuerdo a la web del Departamento de Energía. Actualmente, EEUU tiene guardados 630 millones de barriles para casos de emergencia, detalló un alto funcionario del Gobierno, que pidió el anonimato.

Fuente: https://www.soldepando.com/precio-del-petroleo/

Expansión • La incertidumbre económica enfría la demanda mundial de petróleo

En su informe mensual, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) prevé que el consumo mundial de crudo crezca en 1,1 millones de barriles diarios (mbd), 40.000 barriles diarios menos de lo que había estimado hace un mes.

Con ello, el promedio de la demanda en este año no superará los 100 mbd, tal y como se esperaba inicialmente, sino que se situará ligeramente por debajo de esa barrera (99,92 mbd), que recién superará en 2020 gracias a un aumento anual de 1,14 mbd.

La corrección a la baja, señala el documento, no será la última si se mantiene el actual rumbo de la economía global, que apunta a una desaceleración de los principales motores del crecimiento mundial, desde China a Estados Unidos, pasando por la Unión Europea.

"Esta previsión está sujeta a una posible revisión a la baja debido a las incertidumbres relacionadas con el rumbo de la economía global", subraya el informe de la OPEP.

Los analistas del grupo petrolero revisaron ligeramente a la baja su pronóstico sobre el crecimiento de la economía global en 2019 al cifrarlo en el 3,1 %, tras rebajar en un 0,2 % su previsión del avance de la coyuntura en EEUU, hasta el 2,4%.

Los datos sobre el crecimiento de la Eurozona permanecen iguales, con un avance del 1,2%, mientras que China se mantiene en un 6,2 % -lejos de sus mejores cifras- e India en un 6,8%.

"Las perspectivas sobre los fundamentos del mercado parecen un tanto pesimistas para el resto del año, dado el debilitado crecimiento económico, los problemas comerciales en marcha y la desaceleración del aumento de la demanda", prevé el informe.

Según la OPEP, "grandes incertidumbres" se ciernen sobre la coyuntura del planeta, donde "el riesgo a la baja para el crecimiento económico mundial es predominante".

Aunque el mercado petrolero mundial se encuentra en este momento más equilibrado que en meses pasados, los analistas de la OPEP ponen el foco ahora en el creciente riesgo de una desaceleración mundial y los efectos negativos de la disputa comercial entre EEUU y China.

La perspectiva descrita es similar a la planteada por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) hace una semana, cuando también rebajó sus estimaciones sobre la demanda mundial de petróleo para este año y para el próximo en base a las menguadas perspectivas del PIB mundial publicadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La OPEP recuerda que el precio del barril de petróleo subió en los pasados meses impulsado por factores geopolíticos, como la tensión entre Irán y EEUU, así como su estrategia para reducir la producción con el objetivo de apuntalar el valor del "oro negro" mediante recortes del bombeo de sus socios y productores aliados.

Sin embargo, ni la denominada "prima geopolítica" puedecontrarrestar ya la tendencia negativa de la economía global, con varios frentes abiertos y con sus principales motores gripados o con un crecimiento anémico.

A principio de julio, la OPEP y sus aliados renovaron un pacto para reducir su oferta de crudo en 1,2 mbd hasta marzo de 2020, alegando la necesidad de evitar una subida de los inventarios que afecte a los precios.

Pese a prolongar esa estrategia, el precio del barril de crudo de la OPEP ha bajado más de un 12% desde entonces y se vende por debajo de los 60 dólares: según informó hoy la organización, ayer cotizó a 58,87 dólares.

El bombeo conjunto de los 14 socios de la OPEP en julio bajó hasta los 29,61 mbd, 246.000 bd menos que en junio y muy por debajo de la demanda que estima el mundo requiere del grupo, unos 30,7 mbd.

Gran parte de la caída de la producción de la OPEP en julio se debe a Arabia Saudí, que recortó su bombeo en 131.000 bd, así como de otros países que vieron descender su producción de forma involuntaria, debido a las sanciones de EEUU o a su crisis económica, como Irán y Venezuela.

La demanda del crudo de la OPEP caerá en 2020 hasta los 29,41 mbd, 1,3 mbd menos que este año.

El grupo petrolero calcula que sus competidores aumentaran este año sus extracciones en 1,97 mbd, unos 72.000 bd menos de lo calculado el mes pasado, con EEUU como origen de la mayor parte de ese incremento de la producción.

Fuente: https://www.expansion.com/economia/2019/08/16/5d56b707468aebd8158b45f6.html

ABC • Ventajas y desventajas del fracking

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo ha publicado recientemente un informe que ofrece «una perspectiva desapasionada», tal y como explican sus autores, sobre las ventajas y desventajas del gas de esquisto y su método de extracción: la fracturación hidráulica, conocida en inglés como «fracking».

La lucha contra el cambio climático exige, como asunto de estrategia urgente, «que todos los países abandonen la quema de combustibles fósiles, incluido el gas de esquisto», asegura el secretario general de la Conferencia, Mukhisa Kituyi.

«La visión de las Naciones Unidas es la de alentar la implantación de las energías renovables», asegura Alexandra Laurent, especialista de la Conferencia, que recuerda que el 80% de la energía mundial se basa en los combustibles fósiles.

Por ese motivo y, «dado que se necesita la energía para acabar con la pobreza e impulsar el desarrollo», en opinión del organismo, «los Estados que poseen gas de esquisto deben comprender las ventajas y desventajas sobre el mismo a la hora de decidir sus políticas energéticas». «A los países que van a invertir en gas de esquisto, recomiendo que se fijen en los obstáculos», subraya Laurent.

Según el mencionado informe de las Naciones Unidas, el gas natural debe contribuir a una transición paulatina del actual modelo económico «hacia uno con bajas emisiones» con el fin de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el año 2030; en especial, el referido a garantizar el acceso universal a electricidad asequible.

Ese puente que supone el gas natural entre una economía y otra se basa principalmente en que sus emisiones son un 40% más bajas que otros combustibles fósiles, como el petróleo y el carbón, matizan desde el organismo. Además, ofrece la ventaja de que puede ser almacenado y usarse cuando la demanda energética lo exija y no pueda cubrirse mediante energías renovables.

Sin embargo, entre las desventajas figura el hecho de que el gas natural es también un combustible fósil y, por lo tanto, emite dióxido de carbono cuando se quema. Además, uno de sus principales componentes, el metano, posee un potencial de calentamiento 28 veces mayor que el del dióxido de carbono.

«En la actualidad, se estima que una tonelada de metano en la atmósfera equivale a veinte toneladas de dióxido de carbono», indica Laurent, que destaca la necesidad no sólo de controlarlo, sino de limitarlo. En 2016, las concentraciones de metano en la atmósfera alcanzaron un récord de 1.853 partes por millón, un 257% más que en la era preindustrial, según la Organización Meteorológica Mundial. Por todo ello, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo señala que las inversiones en el sector del gas «no deberían realizarse a expensas del despliegue de energías renovables y estrategias de eficiencia energética».

La situación se complica, además, con respecto al gas de esquisto y la fracturación hidráulica utilizada para su método de extracción. «Las grandes cantidades de agua utilizadas para la fracturación han elevado la preocupación, así como los riesgos de contaminación de las aguas subterráneas y superficiales que generan las operaciones para su extracción», señala el informe. También debe tenerse en cuenta, apuntan los autores, la actividad sísmica que plantea esta extracción.

Según la agencia de la energía de los Estados Unidos, las reservas mundiales de gas de esquisto se elevaban a alrededor de 215.000 millones de metros cúbicos en 2015, lo que equivale a 60 años de consumo. La mitad de esas reservas se sitúan en Argelia, Argentina, Canadá, China y Estados Unidos. Este último país es el principal productor de gas de esquisto, con un 87% de la producción total mundial. También es el principal productor de gas natural desde julio de 2017.

Fuente: https://www.abc.es/natural/energiasrenovables/abci-ventajas-y-desventajas-fracking-201806011224_noticia.html

Subsidios a combustibles fósiles rezagan a energías renovables (EL DIARIO)

EL DIARIO. 2019-06-24 Los subsidios a los hidrocarburos a nivel internacional frenan el desarrollo de las energías renovables, y se calcula que los mismos llegaron en 2017 a 300.000 millones de dólares, un aumento de 11 por ciento respecto a 2016, según el informe Renewables 2019 Global Status Report publicado por la organización internacional REN21. “Un avance clave podría ocurrir si los países eliminaran los subsidios a los combustibles fósiles, que impulsan un tipo de energía perjudicial para el sistema y la población”, sostiene Rana Adib, secretaria ejecutiva, REN21. Es por ello que plantean poner en marcha marcos normativos ambiciosos, que es fundamental para crear condiciones favorables y competitivas. “Ellos permiten que las energías renovables crezcan y desplacen combustibles no sólo más caros sino también con mayor emisión de carbono”, señala parte de la nota de la organización. Alrededor de 40 países han emprendido algún tipo de reforma en los subsidios a los combustibles fósiles desde 2015, pero estos subsidios continúan existiendo en más de 112 países en 2017, y al menos 73 países proporcionaron subsidios de más de 100 millones de dólares cada uno. El total estimado de subsidios destinados a los combustibles fósiles a nivel global fue de 300.000 millones de dólares en 2017, lo que revela un aumento del 11 % con respecto a 2016, señala. El Reporte Global: La inercia en las políticas de energía renovable responsable por la falta de progreso en los objetivos de clima y desarrollo de la ONU muestra cómo la nueva propuesta va en aumento a nivel mundial, sin embargo, también observa la poca voluntad que tienen algunas naciones en impulsar normativas y otros incentivos para reducir las emisiones de dióxido de carbón por el uso de combustibles fósiles. ENERGÍAS Las energías renovables suministran actualmente más de un cuarto (26 %) de la producción mundial de electricidad, pero las tendencias recientes muestran que se necesitan decisiones políticas más ambiciosas a lo largo de todas las actividades sectoriales para hacer que el sistema de energía renovable sea sostenible. La energía renovable abastece cada vez más al mundo, pero el inestable panorama de las políticas relacionadas con este sector frena su posible contribución la reducción de emisiones de carbono y el cumplimiento de los objetivos climáticos y de desarrollo, según el informe. El informe, que analiza el estatus mundial de las energías renovables, confirma que la capacidad eléctrica renovable instalada superó en 2018 a la generada por la energía nuclear y los combustibles fósiles combinados, por cuarto año consecutivo. Solo la energía solar fotovoltaica sumó 100 gigavatios (GW) en 2018, suficiente como para cumplir con el 25 % de la demanda de electricidad en Francia. Pero la falta de políticas ambiciosas y sostenidas para impulsar la descarbonización en los sectores de calor, frío y transporte se traduce en que los países no están maximizando los beneficios de la transición para su población, incluida la seguridad energética y una mejor calidad del aire. OPORTUNIDAD Existe una gran oportunidad para que los países impulsen la expansión de la transición energética a los sectores de calor, frío y transporte. Las energías renovables suministran más del 26 % de la electricidad global, sin embargo, sólo proporcionan el 10 % de la energía utilizada para calor, frío, y un poco más del 3 % para el transporte. Ese desequilibrio entre los sectores energéticos se debe, en gran parte, a un apoyo insuficiente o inconsistente a las políticas destinadas a este tema. El número de países con una política de renovables para el sector de calor disminuyó en 2018. Pese a la falta de apoyo, se han implementado iniciativas relevantes en todos los sectores. Los biocarburantes sostenibles son un ejemplo de ello en el sector del transporte. También los vehículos eléctricos y las políticas de consumo de combustible implementadas, ya que reducen la dependencia general de los combustibles fósiles en el sector. Las políticas ambiciosas, como el mandato de mezcla de etanol del 27 % en Brasil y el Programa de Estándar de Combustible de Bajo Carbono de California en EEUU, demuestran la contribución de las energías renovables al sector del transporte. Las políticas de los sectores de calor y frío, por otro lado, incluyen códigos de energía para la construcción, incentivos y reglamentación. Estrategias como la fijación de precios del carbono continúan sin ser plenamente utilizadas. A finales de 2018, solo 44 gobiernos nacionales, 21 estados / provincias y 7 ciudades habían implementado políticas de precios del carbono, que cubrían solo el 13 % de las emisiones globales de CO2. “Dado que los países necesitan implementar metas climáticas más ambiciosas en 2020, este informe muestra que hay una gran variedad de oportunidades para incrementar la acción y mejorar la vida de las personas al extender los beneficios de la transición energética a toda la economía”, explica el presidente de REN21, Arthouros Zervos. El informe revela: - La energía solar fotovoltaica y la eólica son ahora las dos tendencias principales en el sector eléctrico. Más de 90 países tenían más de 1 GW de capacidad eléctrica de energía renovable instalada mientras que 30 países tenían más de 10 GW. Al menos nueve países generaron más del 20 % de su electricidad con energía solar fotovoltaica y eólica (Dinamarca, Uruguay, Irlanda, Alemania, Portugal, España, Grecia, Reino Unido y Honduras). - La incorporación de la energía renovable ya no depende de solo unos países. En 2018, el despliegue global de energías renovables mantuvo un ritmo constante en general, aunque ligeramente superior en la Unión Europea. En contraste, las nuevas instalaciones puestas en marcha y la inversión en China han disminuido, en comparación con el año anterior. Esto demuestra que la energía renovable es una fuerza motriz global y poderosa. - Las ciudades han mostrado señales de ser fuertes impulsoras para el despliegue de la energía renovable, adoptando algunos de los objetivos más ambiciosos para las energías renovables a nivel mundial. En numerosos casos, estos compromisos y acciones han superado las iniciativas nacionales y regionales. Desde Nairobi (Kenia) y Dar es Salaam (Tanzania), hasta Auckland (Nueva Zelanda) y Seattle (EEUU), pasando por Estocolmo (Suecia), más de 100 ciudades alrededor del mundo utilizan actualmente al menos un 70 % de electricidad renovable, y 50 ciudades establecieron objetivos de energía renovable que cubren sus necesidades de energía eléctrica, calor, frío y transporte. ACERCA DE REN21 Y EL RENEWABLES GLOBAL STATUS REPORT (GSR) REN21 es una red global que proporciona información actualizada y de alta calidad para dar forma al debate sobre la energía. Conformada por una comunidad mundial de actores de gobiernos, organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, asociaciones industriales, la ciencia y la esfera académica, REN21 está comprometida con un futuro energético sostenible. Basándose en la información y los datos, REN21 contribuye a transformar la perspectiva sobre las energías renovables a la vez que informa sobre el proceso de decisiones y plantea un futuro sostenible. LEA LA NOTA EN: https://www.eldiario.net/noticias/2019/2019_06/nt190624/economia.php?n=22

Las falsas promesas de la energía hidroeléctrica: Cómo las represas fallan en cumplir el acuerdo de París y alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU (Sociedad Civil)

Comunicado conjunto de organizaciones de la sociedad civil en ocación del Congreso MundiL de Energía Hidroeléctrica 2019 en París, Francia. 13 de mayo 2019

“El costo ambiental de las hidroeléctricas está subestimado”: expertos U. Michigan (EL ESPECTADOR)

PALABRAS CLAVE: IMPACTOS SOCIALES Y AMBIENTALES - GAS METANO - BIOMASA - COSTOS AMBIENTALES - ESTUDIOS REALIZADOS POR EMPRESAS - METODOLOGÍA DE LOS ESTUDIOS - INSOSTENIBILIDAD DE LAS GRANDES HIDROELÉCTRICAS - DESMANTELAMIENTO DE HIDROELÉCTRICAS LORENZO MORALES (EL ESPECTADOR) 2019-04-04 Emilio Morán y María Claudia López, investigadores de la U. Estatal de Michigan, explican cuáles son los principales impactos sociales de estos proyectos. América Latina vive un “boom” de la construcción de hidroeléctricas. En la cuenca del Amazonas se construyen varios proyectos mientras los países desarrollados parecen haber abandonado esta alternativa de energía. Emilio Moran y María Claudia López, investigadores de la Universidad Estadual de Michigan, explican cuáles son los principales impactos sociales de estos proyectos, ponen en duda sus supuestas bondades ambientales y aclaran por qué sus costos superan las previsiones.   Quienes abogan por las hidroeléctricas dicen que estas no tienen prácticamente ningún impacto ambiental y que su energía es limpia. ¿Son las hidroeléctricas realmente tan ecológicas como dicen? María Claudia: Realmente no lo son. Hay un estudio reciente que intenta mirar como dependiendo del lugar en donde la presa es localizada y el tamaño de la misma las hidroeléctricas no son neutrales en términos de carbono.  Esto sucede al calcular las emisiones de metano, un gas de efecto invernadero más potente que el CO2, que producen las presas por la descomposición de la biomasa inundada. El estudio muestra que pueden pasar décadas hasta que un proyecto así sea “neutral” en emisiones. El estudio trata de mirar si, al final de cuentas, las emisiones que se producen al construir la presa terminan siendo incluso peores. En su artículo científico reciente titulado “Sustainable hydropower in 21 century” ustedes dicen que los costos ambientales en las hidroeléctricas están subestimados. ¿Por qué? Emilio Morán: Al sector de la construcción lo que le interesa es, precisamente, construir. Quien quiere hacer el proyecto le conviene minimizar los costos y maximizar los beneficios, pero ese escenario no necesariamente coincide con la realidad. Hay estudios que indican que los costos finales de una gran hidroeléctrica terminan siendo aproximadamente un 96% más altos de lo presupuestado. El costo de las compensaciones ambientales nunca está incluido o, si está incluido, está subestimado. ¿Y entonces quién está asumiendo esos costos?   Esos costos adicionales los asume la población y el medio ambiente. Además, después de treinta o cuarenta años, esa represa va a desaparecer: ya no va a servir porque se habrá llenado de sedimentos y habrá dejado de producir energía, lo que genera un costo que también será asumido por la población. La gente acude a la justicia para obtener una compensación por la perdida en sus modos de vida, pero cuando esto ocurre la compañía casi siempre ya se ha ido y quienes terminan pagando son los pobladores o la sociedad en general. Para ser justo en los cálculos, se debería incluir desde el principio cuál va a ser el costo de remover esa hidroeléctrica en el calculo del costo de kilovatio/hora (k/h). Si se incluyeran esos costos, yo no creo que el precio de la energía hidroeléctrica sería tan favorable como parece ser. Es decir que no son costos desconocidos. ¿Las empresas pueden calcularlos, simplemente no los incluyen para que el proyecto sea más atractivo? MC: Pues sí y no. Estimar los costos sociales de una hidroeléctrica es muy difícil. Por ejemplo, ¿cómo calcular los costos de reasentar a una o muchas familias? ¿En cuántos años se cubre el reasentamiento? En la mayoría de los casos, a la persona que vive allí dónde se quiere desarrollar un proyecto hidroeléctrico se le dice “usted déme un pedazo de tierra y yo le doy otro pedazo de tierra”. No se piensa, por ejemplo, que si una persona tiene vocación pesquera debería tener un terreno cercano al río. La pérdida social y cultural que esa persona puede tener, con relación a la conexión que tenía al primer lugar donde vivía, es casi imposible de cuantificar. Esto mismo puede suceder respecto a los costos ambientales: por ejemplo, hay hidroeléctricas que se están construyendo en lugares en los que se desconoce a ciencia cierta su riqueza pesquera y cuales serian los costos en términos biológicos o económicos.   ¿Cómo se podrían contemplar mejor esos costos ambientales y sociales? ¿cómo ponerles, eventualmente, un precio y que este se vea reflejado en el precio final del kilovatio y que el mercado sea más fiel a la realidad? MC: Es fundamental hacer mejores estudios de impacto ambiental y social. Hoy en día, en muchos lugares del mundo, esos estudios los hace la empresa que va a construir la hidroeléctrica. Las empresas seguirán poniendo lo que ellos quieren poner y no lo que deberían. Los estudios previos deben ser independientes de la empresa y tener un mayor peso y compromiso político.  Esto significa también mayor transparencia acerca de los costos y beneficios que un proyecto de esta índole puede traer. Hoy en día muchos de estos estudios no reportan la metodología que utilizaron durante los estudios. Yo creo que si los gobiernos exigen estudios de impacto ambiental y social hechos para servirle al ciudadano —no para servirle a la empresa constructora— habría una buena fuente de información. ¿Creen que en América Latina falta regulación del Estado en este sector? ¿Varía esa situación según los países? EM: Que yo sepa, en casi todo el mundo hay una tendencia a que ocurra eso. Es más fácil para el gobierno transferir la responsabilidad de los estudios a las empresas. Así, los estudios siempre serán favorables, la conclusión será que hay poco impacto ambiental y social en la construcción de hidroeléctricas y los proyectos tendrán vía libre. El otro problema es que nunca se publica o es muy difícil tener acceso a la información de esos estudios. Es decir, si bien las empresas publican los estudios de impacto ambiental o social, no hacen pública la metodología que utilizan. En Brasil, yo traté durante cinco años que, por ley, se obligue a las empresas a publicar esa información, pero no fue posible obtenerla.   Además, no hay forma que esos estudios sean originales, son un pagadero de información de otros estudios. Para dar un ejemplo: estuve en un seminario sobre la situación en el Río Madeira en Brasil; la compañía que construyó una hidroeléctrica presentó sus datos sobre los peces en el río antes y después de la obra. Según ellos, todo estaba bien. En el mismo seminario, ocho investigadores científicos no asociados a la empresa presentaron estudios que mostraban todo lo contrario. La empresa ni siquiera tuvo la decencia de responder cómo era posible que se tuvieran conclusiones opuestas con la metodología de ellos y la metodología de los científicos. L: En Colombia, la mayor represa hidroeléctrica sobre el río Cauca, Hidroituango, ha presentado una emergencia por posibles fallas en el diseño. Para manejar la crisis, el río tuvo que ser prácticamente secado durante varios días y las comunidades río abajo se han visto gravemente afectadas. La situación no se ha resuelto. ¿Cuáles deberían ser las lecciones de este caso en Colombia para otros proyectos que están en curso en América Latina? EM: El artículo que publicamos llega a la conclusión de que las grandes hidroeléctricas no son sostenibles. No es sostenible simplemente porque tienen una vida útil de máximo de 50 años, y casi siempre es menos. Así que son una solución a corto plazo para resolver la demanda de energía de los países. Al final de cuentas, se tiene que pagar una deuda gigantesca y se tiene una energía que no es más barata. Al contrario, el costo de la energía para la población es mayor.   ¿Ese balance es lo que explica que en EE.UU. y en Europa cada vez se construyan menos hidroeléctricas, mientras que en América Latina, Asia y en África sigamos construyendo? EM: ¡En EE.UU. y en Europa no se construyen grandes hidroeléctricas desde 1975! Los lugares mas propicios para construir hidroeléctricas en estos países ya han sido utilizados para ese fin. Los costos sociales y ambientales se volvieron inaceptables con relación a la energía que estaba siendo producida. Se decidió que había mejores opciones con menos costos sociales y ambientales. El costo de reparar una presa es gigantesco. ¿Y es por esta razón? ¿ellos ya hicieron las sumas y las restas? MC: Hoy, EEUU solamente produce el 6% de su energía basándose en hidroeléctricas. El resto viene de otras fuentes, unas sustentables y otras no. En EE.UU. y en Europa en lugar de construir nuevas hidroeléctricas las están desmantelando. Hay lugares, por ejemplo, en donde había desaparecido el salmón y está volviendo a encontrarse después de desmantelar la hidroeléctrica. Obviamente, estoy hablando de hidroeléctricas más pequeñas que los grandes proyectos que están siendo construidos en América Latina, en el Mekong en Asia o en el Congo en África. Muchas personas quizás tengan el contra argumento de que América Latina es rica en agua y tiene unos ríos gigantescos con un potencial energético que no se puede desaprovechar.  ¿Es ese un buen argumento? EM: No creo. Este es un potencial grande solamente porque no ha sido usado. Los países europeos y EE.UU. ya represaron toda la energía que tenían en sus ríos. En EEUU el 40% de la energía era hídrica en los años 50’s y, de ahí para acá, fue cambiando la mezcla de las fuentes de energía porque se vieron los problemas ambientales y sociales que causaban las hidroeléctricas. El problema en América Latina es que el lobby de la construcción de hidroeléctricas trabaja para mostrar que esta es la opción más barata dada la riqueza de la fuente y dado el cálculo que ellos hacen que, cómo ya dijimos, no incluye todos los costos. En Brasil, le he preguntado a la gente del sector de las energías renovables, cómo es que no hay casi energía de estos tipos ya que hay tanto viento y tanto sol en las áreas semiáridas del nordeste y costa del país. La gente me decía que el lobby hidroeléctrico es tan fuerte que no se concibe en invertir en energía solar y eólica. Apenas ahora se está empezando a desarrollar la energía del viento, pues el sector hidroeléctrico está debilitado: todos están en la cárcel por la corrupción que hubo en Belo Monte. Sin ese lobby tan potente, es más factible que el Congreso apoye o apruebe otras fuentes de energía. De hecho, ya la energía eólica en Brasil ha conseguido crecer rápidamente y es competitiva con las pequeñas hidroeléctricas. La inversión en solar esta apenas comenzando.   En el caso de las hidroeléctricas en América Latina, me pregunto si la construcción de estas obras está concentrada en unas pocas firmas… MC: Es dificilísimo conseguir información porque muchas de las firmas, cuando llegan a un país, constituyen una nueva firma. Tenemos unos colegas que dicen que van a tratar de hacer un estudio mirando el tema en el Mekong, pero yo dudo que puedan encontrar buena información. EM: Sí, es como ese jueguito en el que se mueven las fichas rápidamente para no saber dónde está el cacahuate dentro de la tacita… incluso dentro de Brasil, en cada construcción ellos crean un consorcio. De esa forma, cuando se va a pedir compensación, ya la firma que había no existe. No es la Odebrecht quien creó Belo Monte, ella fue la principal pero había como 15 o 20 firmas metidas en el consorcio que construyo Belo Monte que al final de la construcción se deshicieron. Ese tipo de jueguito es muy inteligente, pues no hay forma de que ellos sean responsables por todos los daños ambientales y sociales ya que muchos de ellos se hacen evidentes con el fin de la construcción. En el estudio que ustedes publicaron leí este dato que me llamó la atención: en la cuenca amazónica había 147 proyectos hidroeléctricos, la mitad de ellos en Brasil. Simplemente, al mirar esa cifra, me preguntaba si esta no es una cuenca sobrepoblada de hidroeléctricas. ¿Cuál podría ser la consecuencia de que haya tantas? MC: Si fuera al deseo de las constructoras, habría veinte mil. Ellos creen que, dado el potencial, este es un número bajito. Un dato muy importante es que la demanda de energía en América Latina, y en el mundo, sigue creciendo de una manera gigantesca. Hay un estudio que dice que entre el 2010 y el 2035 la demanda de energía se va a doblar. Mientras la demanda siga creciendo van a encontrar la manera de ofertarla de algún lugar. Mi pregunta es: ¿una cuenca o un río aguanta tener tantas hidroeléctricas? Me imagino que el impacto se multiplica, entonces ¿cuándo se vuelve insostenible? EM: Es insostenible desde el principio. Seamos sinceros, la gente piensa que esto es sostenible pero, tan pronto se bloquea el río, van a morir las principales especies de peces y no van a regresar nunca, o por lo menos no mientras la presa este ahí. Por ejemplo, en el Río Paraná, donde se hizo la gran Hidroeléctrica de Itaipú, se ha visto que los pescados grandes ya no existen hace rato. Los que quedaron fueron los más chiquitos y los que tienen mas capacidad de adaptarse, los que tienen una dieta menos específica acabaron sobreviviendo. Esto mismo sucedió en el Río Colorado en EEUU y en muchos otros: sobreviven unas cuatro o cinco especies, supremamente adaptadas o generalistas. Ahora, si tu le metes cinco o seis hidroeléctricas, ahí si se acaba con todo. ¿Existe algún proyecto hidroeléctrico en el mundo que haya contemplado todos sus costos y los haya podido mitigar o compensar adecuadamente? EM: No sé de ninguna. Hay unas en las que el impacto ha sido más horrible que en otras, pero en todos los casos en los que se crea una represa hay que mover gente y se ha probado que, cuando se mueve gente, esta no recibe una tierra igual o más adecuada a su modo de vida de la que tenía antes.  Biológicamente el rio es siempre empobrecido, y hay un cambio en los ecosistemas. En obras de esa magnitud es casi imposible no tener que reasentar mucha gente… MC: Yo creo que en el tema de reasentimientos ha habido un aprendizaje. En el caso chino, se dice que a las primeras personas que fueron reasentadas se les dijo que esta era una manera de ayudar a su país. Básicamente les pidieron el favor. Las personas perdieron todo contacto con su entorno anterior, no les proveían nada de esos modos de subsistencia que tenían antes. La lección aprendida es que, aparentemente, en algunas de las nuevas hidroeléctricas que se están construyendo ya no solo se está haciendo un intercambio de tierra contra tierra, también están ofreciendo entrenamientos para que la gente aprenda a hacer otras cosas y compensaciones no únicamente monetarias. El tema de reasentamientos y compensaciones es un poco asustador: solamente en la Hidroeléctrica de las Tres Gargantas en China  hubo que desplazar a 1.3 millones de personas. En este momento, yo estoy coordinando un estudio que esta mirando el tema de reasentamientos y compensaciones en grandes hidroeléctricas en países en desarrollo, pues queremos aprender mas sobre estos dos temas que son importantísimos para las poblaciones cercanas a las represas. Un estudio de Thayer Scudder, uno de los mayores expertos en el tema, estimaba que en el siglo pasado las hidroeléctricas habían desplazado a 80 millones de personas en el mundo. Scudder ha estudiado las hidroeléctricas en todo el mundo desde 1950. Comenzó a estudiarlo con una de las primeras hidroeléctricas del mundo, en Zambia. Él hizo mucha consultoría con el Banco Mundial sobre el tema y sus esfuerzos mejoraron mucho lo que se demandaba de los préstamos que hacía dicha institución para construir las hidroeléctricas. Su conclusión, en el último libro que escribió, es que, a pesar de los esfuerzos del Banco Mundial de imponer criterios para mejorar la situación y los impactos sociales y ambientales de hidroeléctricas, estas no deberían construirse. No debe ser cualquier cosa vivir cerca de una de estas mega-obras. Es de suponer que quienes no se desplazan o son reasentados también ven alterado su modo de vida. ¿Qué impactos ven ustedes en estos pobladores?   MC: Hay muchas cosas que no sabemos todavía. Muchos estudios de impacto ambiental dicen que las poblaciones que viven río abajo de las hidroeléctricas no van a ser perjudicados por la misma. Eso es totalmente falso. Las personas comienzan a ser afectadas desde el día en el que se comienza a hacer la remoción del terreno. De hecho, una estudiante colombiana, Laura Castro, hizo un estudio con nosotros en Belo Monte —en una comunidad que queda muy cerca y abajo de la hidroeléctrica— en el que se quería determinar si el impacto era el mismo para hombres y mujeres. Ese tema del género es muy importante aquí: estas personas no tuvieron ningún tipo de compensación debido a que se decía que no sufrirían ningún impacto; sin embargo, tanto hombres como mujeres se vieron impactados, pero de maneras distintas. En la tesis de Laura, ella encuentra que antes las mujeres  podían ir a recoger agua del río, la cual describían como agua cristalina. Ahora, ya no pueden usar el agua del río ni para tomar ni para bañarse ya que el agua ahora es turbia. A su vez muchas mujeres que antes pescaban no lo están pudiendo hacer mas ya que los sitios de pesca han cambiado, las mujeres perciben que la hidroeléctrica ha afectado la seguridad alimentaria de sus familias. Por otro lado, para los hombres, como la productividad pesquera tuvo una baja enorme, para poder encontrar los peces que se pueden vender en el mercado, debían ir mucho mas lejos de lo que iban antes de la construcción de la presa y eso implica mas costos en la gasolina y tener que ausentarse de sus familias por mas días. Otro tema es el “boom” y la repentina inflación que se genera en los pueblos aledaños a la hidroeléctrica que se refleja en una alza en los precios de gasolina y de bienes de la canasta familiar. ¿A qué se refiere exactamente? EM: La ciudad de Altamira, en Brasil, dobló su población durante la construcción de la hidroeléctrica. Esta era la base operacional de la construcción y su población dobló —de 85 mil a 150 mil personas— en apenas un año. El municipio no estaba preparado para ese flujo de gente, no tenía suficientes policías e incluso hoy, 9 años después, no los tiene. Entraron aproximadamente 50 mil trabajadores, la mayoría hombres con poca educación y de mano de obra básica. Con la construccion de Belo Monte, en Altamira  aumentó el crimen, la droga, el número de bares, la incidencia del sífilis, la prostitución, entre otros males. Terminó siendo una de las ciudades más violentas de Brasil, que es mucho decir. En mi opinión, cuando se va a construir una hidroeléctrica, se debe dar un tiempo para que las ciudades se preparen para el cambio demográfico, social y económico que va a ocurrir. Alguno de los dos decía que la demanda seguirá creciendo a media que crezca la población. Podría haber cínicos que dijeran: “bueno, entonces si no nos gustan las hidroeléctricas volvamos a hacer termoeléctricas, volvamos al carbón y a los combustibles fósiles”. EM: Hoy en día, en Brasil, la energía eólica ya le gana a la energía hídrica en una licitación para nuevas fuentes de energía. El precio por kilovatio de la pequeña hidroeléctrica (o de la termoeléctrica) ya no es competitivo con relación a la energía eólica. Es una cosa reciente pero va a continuar mejorando mientras más se invierta en esta fuente de energía. La gran hidroeléctrica es competitiva porque están engañando sobre el precio verdadero por kv, pues no incluyen compensación, estudios bien hechos, el costo de derrumbarla después, etc. La tecnología de las hidroeléctricas también ha cambiado. Tanto en el diseño de las presas como en la eficiencia de las turbinas. ¿Podría esto darle un nuevo aire y mejorar el desempeño ambiental de las hidroeléctricas? EM: Están las turbinas in-stream. Esas tecnologías sí son sostenibles, pues funcionan sin tener que represar el rio, usando la corriente natural del rio: pones una turbina pequeña y no tan costosa por determinado tiempo y, cuando ya no funciona o se necesita una de mayor capacidad, se quita y se pone otra. El objetivo es crear energía sin cambiar la ecología del río y de adaptar la tecnología a la demanda energética. Se puede crear un parque de estas turbinas en un río para suplir una población de 10 mil o 20 mil personas, o una mucho menor con menos turbinas. En Latinoamérica todavía no existe esta tecnología. Por eso estamos trabajando en un proyecto financiado por la National Science Foundation (NSF) en el cual un grupo de ingenieros están diseñando una turbina en su laboratorio que eventualmente podría ser usada en un río con las características de la vertiente amazónica. Tenemos la ventaja de que estamos trabajando de la mano de biólogas expertas en el Amazonas de forma a que la tecnología se adapte a la ecología de los ríos y de los peces de la región. Además, trabajamos con información sobre el cambio climático. Este es un problema del que no hemos hablado: muchas de las hidroeléctricas no están teniendo en cuenta lo que puede pasar a mediano plazo con el cambio climático. Las grandes hidroeléctricas no van a producir tanta energía como prometen lo cual aumentara aun más el costo por kv/h de lo que prometían antes de construirlas.   ¿Dónde están estas turbinas in-stream instaladas y qué balance se ha hecho? EM: Hay varias compañías en Europa que las producen. Una de ellas tiene más o menos 40 turbinas instaladas, pero aún están en estado experimental (están viendo cuanto tiempo duran, cuánta energía producen, etc.). Es más, algunas compañías ya se han comprometido con esta tecnología. Por ejemplo, la Voith alemana —la productora de turbinas más grande del mundo, que incluso creó las de Belo Monte— ya tiene una turbina de estas en un río en Sao Paulo, Brasil. Lo bueno de esta tecnología es que las turbinas pueden ser grandotas o tener tan solo dos metros de largo, por lo que se pueden ajustar al tamaño del río o a la cantidad de energía que se quiera generar. ¿Ustedes creen que esa tecnología nueva también tendría un lobby adverso de las grandes constructoras de represas? EM: Seguramente. Te voy a dar un ejemplo muy concreto. Fui a Brasilia y hablé con un ingeniero que lleva más de 20 años trabajando con energía hidroquinética (es lo mismo, busca producir energía hídrica). Produjeron una turbina de este tipo y les funcionó perfecto, pero, como eran académicos,  no tenían plata y se fueron a buscarla a la Compañía Nacional de Energía de Brasil. Ellos financiaron el proyecto y, cuando ya fueron dueños de la patente, no comercializaron la turbina. En teoría, cuando a ellos les parezca útil implementar esa tecnología, ya tienen la patente y la podrán producir en masa. Pero, por ahora, a ellos les convienen más las grandes hidroeléctricas. América Latina es muy diverso y cada país tiene condiciones relativamente diferentes. Pero, ¿cuáles creen ustedes que serían las alternativas de energía que se ajusten a la realidad ambiental de la región? MC: Yo creo que una cosa clave es diversificar el “paquete”: no pensar en irnos solamente con una cosa o con otra. No es tanto dividir por país sino por región: hay regiones que tienen la capacidad de tener energía solar, por lo que deberían tenerla (lo mismo sucede con la energía eólica y la biomasa). Se podrían crear paquetes o combinaciones de estas tres. Sobretodo, creo que esto beneficiaría a las poblaciones que viven cerca de las hidroeléctricas. En Brasil, muchas de las poblaciones que están cerca de la hidroeléctrica, como la comunidad en donde Laura trabajó, no están conectadas a la red nacional, dependen de una planta eléctrica, por lo que tienen energía tan solo tan solo dos o cuatro horas al día. Las comunidades ven pasar las líneas de energía de las grandes hidroeléctricas, pero no les llega a ellas. El tema de la pesca como fuente de alimento para las poblaciones ribereñas es un punto álgido. ¿Tiene solución? MC: Las compañías han diseñado, por ejemplo, una especie de escaleras para que los peces puedan pasar por el río, sin tener que pasar por las turbinas. Sin embargo, en mi opinión es muy difícil desarrollar esta tecnología, pues los peces tienen que aprender a usar las escaleras. En nuestro trabajo, citamos un estudio que indica que ninguna escalera de esas funciona. Menos del 3% de los peces logran hacer el cruce. La solución implica por ahora no hacer hidroeléctricas que bloqueen el movimiento de los peces.   Ustedes hablaban de diversificar la matriz energética. En América Latina casi nunca se habla de energía nuclear. ¿Es porque no tenemos la tecnología? EM: No, la tecnología se puede comprar. Hace muchos años, Brasil compró de los alemanes una planta nuclear cerca de Río de Janeiro que nunca ha funcionado. No hay mucha transparencia con respecto al problema, pero siempre que la prenden la tienen que volver a apagar inmediatamente porque las alarmas suenan. Esta era una forma de diversificar las fuentes de energía, pero nunca ha funcionado. Yo creería que para lograr esta diversificación sí es necesario un poco de energía nuclear. Yo siempre he estado en contra de la energía nuclear, pero viendo los problemas que causan las hidroeléctricas no estoy a favor de una total prohibición. Las nucleares han funcionado por muchos años, pero el hecho que tampoco se estén construyendo en Europa o EEUU, sugiere que las mismas preocupaciones sociales y ambientales han llevado a la conclusión que el riesgo es demasiado alto. Pese a la evidencia científica y a las decisiones que han tomado otros países con mejor información, no parece que por lo pronto América Latina revalúe su decisión de seguir haciendo hidroeléctricas… EM: Si fuera un poco más justa la competencia entre sectores, si se pensara en el bien de la sociedad civil y del medio ambiente, si se tuviera un proceso mas participativo en estas decisiones, no sería tan bien vista la solución hidroeléctrica: el costo ambiental y social es muy alto. *Periodista Uniandes. Centro de Objetivos de Desarrollo Sostenible.  LEA LA NOTA EN: https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/el-costo-ambiental-de-las-hidroelectricas-esta-subestimado-expertos-u-chicago-articulo-848640

El daño escondido de las hidroeléctricas que no suele ser tenido en cuenta (EL ESPECTADOR)

PALABRAS CLAVE: MEGAPROYECTOS HIDROELÉCTRICOS - IMPACTOS SOCIO AMBIENTALES - COMPLEJO RÍO MADERA  MARTIN DE AMBROSIO (SCIDEV.NET- EL ESPECTADOR) 2018-11-03 Un grupo de investigadoras que analizó varios de estos proyectos en Sur América sugiere que la desviación de los ríos tiene un serio impacto en los ecosistemas. Las represas fluviales construidas para generar energía eléctrica provocan una serie de daños al ambiente y las economías que casi nunca se contemplan en las etapas previas a su construcción y raramente frente a los hechos consumados, señala un nuevo estudio. (Lea Fracasa el intento de crear una gran reserva marina en la Antártida) Algunas consecuencias derivadas de esa falta de previsión son daños a la flora, la fauna y las actividades económicas debidas a las modificaciones en los cursos de los ríos detenidos en su flujo. (Lea La ballena, el primer animal que se puede contar desde el espacio) La desestabilización de las comunidades biológicas y la pérdida de biodiversidad, además de los cambios en el curso de los ríos, “pueden causar serias interferencias a la supervivencia de las comunidades que dependen de la pesca”, advierten las autoras del estudio publicado en Brazilian Journal of Biology. (Lea El ingrediente para una vacuna universal contra la gripe podría estar en las llamas) Lideradas por Fernanda Souza-Cruz-Buenaga, de la Universidad Federal de Río de Janeiro, las investigadoras explican que “el control hidrológico de la generación de energía involucra la retención del flujo natural del río, lo que hace que los niveles de flujo que permanecen sean por lo general insuficientes para un apropiado funcionamiento de los ecosistemas”. Ello lleva a “un descenso de la supervivencia de especies críticas y de la reproducción orgánica”, precisa la investigación. Como en Colombia, en Brasil, por sus ríos caudalosos y abundantes, la construcción de hidroeléctricas figura entre las actividades de mayor impacto antropogénico (producto de la actividad humana), pero también ha suscitado encendidos debates y oposiciones técnicas en la Patagonia argentina y chilena. Ignacio Roesler, investigador asistente del Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires (IEGEBA-Conicet), dice que el estudio “es un metaanálisis de represas tropicales que necesitan un desvío del curso de agua para ganar fuerza potencial del agua”, lo cual es muy importante de tomarse en cuenta en el contexto actual. Ello, porque “marca tres impactos: cuando se retiene el flujo del río, cuando se desvía y se deja una parte del río sin flujo, y cuando el flujo regresa, ya que no lo hace del mismo modo”, explica. Afirma que ese proceso cambia la dinámica en tres niveles. “Se inundan áreas, se dejan partes del río sin agua y por último se genera una estabilidad artificial en la porción libre, sin impacto del río. Eso obviamente reduce y genera un cambio en la productividad del curso de agua y la diversidad de especies”. Para Maite Hernando Arrese, investigadora asociada del Centro Transdisciplinario de Estudios Ambientales y Desarrollo Humano Sostenible de la Universidad Austral de Chile,  “el estudio es importante en el contexto latinoamericano porque las tomas de decisión y la medición del impacto de estos proyectos se basan hasta ahora sólo en mediciones hidrológicas sin tomar en cuenta otros aspectos o impactos que puedan generar en fauna, comunidades humanas, etc.”. “No existen buenas líneas de base, buenas investigaciones que permitan contrastar cómo estaba inicialmente una cuenca o río en la fase previa al proyecto. Como señalan las autoras, no hay mucha investigación que permita determinar cuánto caudal es suficiente para mantener saludable el curso del río y todo lo que crece a su alrededor”, confirma Hernando Arrese, actualmente en la Universidad de Wageningen (Holanda). Roesler –también director adjunto de conservación de la ONG Aves Argentinas– concluye que en algunos proyectos la falta de información sobre las consecuencias de las represas se ha usado como argumento para construirlas, cuando debería ser exactamente al revés. Y que aunque la energía hidroeléctrica es menos dañina que la extraída del combustible fósil en función del cambio climático, “las represas tienen un gran impacto porque generan dióxido de carbono y pérdida de masa vegetal y de comunidades de algas que son importantes para la captura de carbono, además del enorme costo de construcción en cuando a su huella de carbono”, advierte. LEA LA NOTA EN: https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/el-dano-escondido-…

“No existen alternativas a un mundo de 100 % renovables” (PW MAGAZINE)

PALABRAS CLAVE: ENERGÍA LIMPIA - ACUERDO DE PARIS - CAMBIO CLIMÁTICO - TRANSICIÓN ENERGÉTICA FACTIBLE  EMILIANO BELLINI (PW MAGAZINE) 2018- 10-17 La electrificación mundial con energía limpia es la única forma de alcanzar los objetivos establecidos en el acuerdo de París sobre el cambio climático y evitar los escenarios catastróficos descritos en el reciente informe del IPCC. En una entrevista con pv magazine, Christian Breyer, profesor de economía solar en la Universidad de Tecnología Lappeenranta de Finlandia, explica que un modelo basado en un 100 % de energías renovables no solo es técnicamente viable, sino también la opción más barata y segura. Con la energía solar y el almacenamiento como ejes, el futuro sistema de energía que auguran Breyer y su equipo no solo detendrá el carbón, sino también las fuentes fósiles y la energía nuclear, mientras que la energía solar alcanzará una cuota de alrededor del 70 % del consumo de energía para el año 2050. Y la tecnología fotovoltaica, además, podría llegar a costar un tercio de su precio actual. Profesor Breyer, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC, por sus siglas en inglés) publicó un informe que ofrece una perspectiva sombría sobre el futuro del planeta a menos que se tomen medidas urgentes contra el cambio climático. En su investigación, siempre ha reclamado que solo un sistema mundial de energía basado en un 100 % de energía renovable para electricidad, calefacción y refrigeración, transporte y desalinización puede detener el cambio climático y sus desastrosas consecuencias. ¿Cree que ahora la opción del 100 % recibirá más atención? Espero que sí, ya que ya no tenemos otras opciones apropiadas más que esta vía de un 100 % de energías renovables. Esto no es ciencia-ficción sino un escenario del mundo real que debe tomarse en serio, a menos que no queramos cometer un suicidio colectivo. Pero no solo se trata de una cuestión de supervivencia, sino que también es la forma más económica de configurar nuestro futuro energético, ya que la energía solar y las fuentes de energía renovables tienen el potencial de reducir el LCOE del suministro de energía global de 70 € [80,91] / MWh en 2015 a entre 50 y € 55 / MWh para 2050, como se resume en el informe “Global Energy System Based on 100% Renewable Energies – Power Sector”, publicado por la Universidad de Tecnología de Lappeenranta y del Energy Watch Group. La parte más fácil de esta trayectoria será el cambio a las energías renovables del sector eléctrico, mientras que el trabajo duro tendrá que hacerse para el transporte, la industria y los sectores químicos. En el sector del transporte, la marina y la aviación también tendrán que pasar por la electrificación, ya que económicamente solo funcionan con electricidad de bajo costo, y esto provendrá principalmente de las energías renovables en el futuro, particularmente de la energía solar. En un informe reciente, usted afirma que la energía solar podría cubrir alrededor del 70 % de la demanda mundial de energía para 2050. ¿Cómo puede esto ser técnicamente viable? En el informe que mencionó, obtuvimos el resultado de que la energía solar fotovoltaica podría cubrir alrededor de dos tercios de la demanda de energía para 2050, aproximadamente 38,100 TWh de los 55,600 TWh necesarios para ese momento, para el sector eléctrico en su estructura actual – sin tener en cuenta el hecho de que todo el sistema mundial de energía también podría estar casi completamente electrificado en 2050. Sin embargo, también en este caso, también estoy seguro de que, suponiendo una demanda de energía final total prevista de alrededor de 160,000 TWh, el porcentaje de energía solar sería bastante igual. La electrificación total de la economía energética mundial, por otro lado, daría lugar a un sistema más eficiente con menores costos. Considere, por ejemplo, que un vehículo de combustible fósil utiliza solo del 20 al 25% de la energía que necesita, mientras que el resto se pierde en el calor residual no utilizable, mientras que los vehículos eléctricos pueden usar más del 70% de la electricidad para moverse. Debe decirse que nuestro modelo se ha basado en asumir las “mejores políticas” para las 145 regiones investigadas en todo el mundo. Significa que funciona teniendo en cuenta que los gobiernos siempre estarán orientados hacia las soluciones más baratas y eficientes, que ya están siendo proporcionadas por la energía solar y las energías renovables. Las restricciones sociales, tales como la limitación de las superficies para la energía eólica, la tendencia de prosumismo fotovoltaico o la utilización de las capacidades de potencia existentes, son restricciones relevantes. Bueno, todavía hay planes en curso para más centrales eléctricas de carbón, nucleares y de gas en todo el mundo. ¿Por qué, en su opinión, se están implementando estas costosas opciones? ¿Es eso un problema ideológico o simplemente una última reacción de los sectores de la vieja energía? Se debe tener en cuenta que hay intereses muy grandes de los actores existentes, lo que explica en parte las inversiones en curso en las centrales eléctricas de carbón en algunas partes del mundo. Sin embargo, las pérdidas masivas y los activos inutilizados de las capacidades de carbón en los últimos años están comenzando a tener su impacto, en particular para los inversores que evitan cada vez más la exposición al riesgo de sus carteras. Algunos países aún no han ajustado sus planes de energía a las últimas cifras de costos y, por lo tanto, ejecutan planes obsoletos. La energía nuclear se está volviendo cada vez más en una inversión que solo realizan los países que tienen acceso o la intención de obtener acceso a las armas nucleares y, por lo tanto, el conocimiento, la infraestructura y el material nuclear respectivos que deben mantenerse y crearse. Desde un punto de vista económico, las nuevas plantas de energía nuclear no tienen más sentido, ya que un sistema de energía 100% renovable cuesta menos y las nuevas plantas de energía eólica y solar cuestan, hoy en día, de un cuarto a un tercio del costo de las nuevas plantas nucleares. Esta es la razón por la cual, en 2017, se cerraron permanentemente más reactores nucleares que los nuevos sitios de construcción que se iniciaron por primera vez desde la década de 1970, es claramente una industria en fuerte declive. Las plantas de gas todavía están en el mercado, y todavía hay una razón económica en la actualidad. Sin embargo, su función cambiará drásticamente para 2050, ya que en ese momento el biometano o la potencia al gas deben utilizarse como combustible, y actuarán más como una planta de balanceo flexible, muy diferente a la actual. Desde su punto de vista, el almacenamiento en todas las formas, así como las energías hidroeléctrica, geotérmica, biomasa y de las mareas, tendrá un despliegue suficiente para garantizar el suministro de energía contra las fluctuaciones de la energía eólica y solar. ¿Realmente cree que las centrales térmicas y las centrales nucleares se eliminarán por completo en 2050? En primer lugar, permítame decirle que la energía nuclear no ofrece ningún tipo de respaldo. No tiene la flexibilidad necesaria y, por razones de seguridad, no debe usarse para hacerlo. En cuanto al gas, en realidad es más eficiente en términos de capacidad de balanceo, pero debemos tener cuidado de no usar gas fósil en general, y gas de esquisto en particular, ya que son muy peligrosos para las emisiones de CO2. Más bien deberíamos ver la energía del gas vinculada a las energías renovables como una opción concreta. Dicho esto, es cierto que las energías renovables variables, como la solar y la eólica, no son tan flexibles como se necesita, pero también estoy bastante seguro de que el almacenamiento y todas las demás fuentes renovables, aunque la bioenergía y los recursos hidroeléctricos son limitados, proporcionarán la flexibilidad necesaria al sistema energético mundial. Esto también dependerá de cuánto podamos integrar nuestras redes eléctricas. De hecho, creo que un desarrollo con menos redes solo puede ser aplicable en África u otras regiones del mundo con una infraestructura deficiente y un suministro de energía dominado por la energía solar. Estoy firmemente convencido de que el sistema de energía del futuro se construirá en redes fuertemente conectadas, lo que permitiría un fuerte intercambio de electricidad entre áreas geográficas más grandes dentro de una región importante. Por ejemplo, en Europa, la producción de energía eólica de los países del norte puede prevalecer en la temporada de invierno y fluirá hacia los países del sur cuando se necesite un suministro adicional, mientras que en el verano, la energía solar puede fluir hacia el norte de Europa desde los países del sur. Sin embargo, nuestros resultados indican claramente que esto equivale a no más del 20 % de la demanda total, por lo que tendremos un sistema de energía altamente descentralizado con elementos centralizados, lo que llamamos un sistema de energía “SuperSmart”. Con la flexibilidad adecuada garantizada por el almacenamiento y una demanda más flexible, el sistema no tendrá ningún problema de respaldo. Cuando dice que esta transición es técnicamente factible, ¿también quiere decir financiera y económicamente? Absolutamente. Como dije antes, el LCOE del suministro de energía global se reducirá en más de 15 € / MWh para 2050, por lo que no hay duda, al menos para el sistema de energía, de que es más que económicamente viable. Esto fue resumido recientemente en un artículo de investigación por investigadores líderes en transición energética. En cuanto a todo el sistema energético, el cambio climático es el detonante económico. Si no reducimos las emisiones de CO2, los costos serán mucho más altos, como consecuencia de las catástrofes con las que tendremos que lidiar. ¿Qué tipo de medidas deben implementarse de inmediato para favorecer una transición energética acelerada? Objetivos de transición de energía clara con hitos en el camino. Un impulso político para acelerar las inversiones en energías renovables. Mayores presupuestos públicos de investigación para la transición energética. Más reconocimiento de la participación ciudadana en la transición energética, en lugar de obstaculizarla. Detener las inversiones en centrales eléctricas de carbón. Las nuevas centrales eléctricas a gas solo deberían permitirse si los operadores documentan sus planes sobre cómo pasar de combustibles fósiles a combustibles basados ​​en energías renovables en los años y décadas por venir. No hay garantías públicas para cualquier nueva planta de energía nuclear, para evitar el mal uso del dinero de los contribuyentes. Un precio mínimo para emisiones de CO2 de 30 € por tonelada … y una aceleración mínima de 5 % por año, mejor, 8 % por año, de ahora en adelante, hasta finales de siglo. Los costos reales de la sociedad para los gases de escape de los procesos de combustión que deben pagar los operadores, por ejemplo, como emisiones de azufre, metales pesados, óxido de nitrógeno, etc. Debería introducirse un seguro de responsabilidad civil obligatorio a nivel realista para desastres nucleares reales, que actualmente se contabiliza como una “buena disposición de riesgo” por parte de los ciudadanos. La protección del clima como objetivo constitucional. Informes obligatorios para grandes empresas que figuran en la lista de cómo cumplen con el objetivo de 1.5 ° C del Acuerdo de París. ¿Cree que estas medidas pueden implementarse sin un impacto negativo para la economía global? La esperanza es lo último que se pierde. Vemos impactos negativos en curso, pero no reaccionamos en consecuencia a nivel político, esto es una vergüenza. Tomemos a Alemania, un antiguo líder de la transición energética: al 80 % de los ciudadanos les gustaría tener una transición energética más rápida y mejor administrada, pero la clase política no cumple. Este es un uso incorrecto e inaceptable del poder político, y también explica la frustración de los ciudadanos documentados en las elecciones. Necesitamos un rendimiento mucho mejor de la clase política. Los ciudadanos están dispuestos a invertir y apoyar el camino a seguir, incluso partes importantes de la industria ahora están comprometidas, así como las iglesias principales, pero la clase política actúa de una manera que tiene más que ver con un sabotaje de todo el proyecto. y eso tiene que ser cambiado lo antes posible. Desde su punto de vista, se prevé que la energía solar sea más competitiva que la eólica a partir de 2030. ¿Por qué tomará tanto tiempo? En primer lugar, creo que comparar la energía solar con la eólica y otras energías renovables ya no tiene mucho sentido, ya que necesitamos evaluar el sistema energético mundial de una manera integral. El viento se desplegará principalmente en el norte de los EE. UU., Canadá, Rusia, Europa y todos estos países que no se encuentran en la llamada región del Cinturón del Sol, donde se alojará la mayoría de los futuros despliegues de energía solar. La fuerte estacionalidad hace de la combinación de energía eólica y solar la solución de menor costo. Estas dos tecnologías principales representan la combinación perfecta para nuestro futuro panorama energético, especialmente si tenemos en cuenta la gran parte que el almacenamiento, que también se combina perfectamente con la fotovoltaica, tendrá en las próximas décadas. Algunas regiones tienen una proporción muy alta de energía hidroeléctrica, por lo que tienen un sistema dominado por energía solar e hidroeléctrica, como en Brasil. ¿Cuándo cree que el almacenamiento alcanzará su punto de inflexión al convertirse en una tecnología de uso general, como lo hizo la fotovoltaica durante esta década? Ya vemos casos comerciales positivos para el almacenamiento en Alemania, donde alrededor del 60% de los nuevos propietarios de sistemas fotovoltaicos tienen también un sistema de almacenamiento. Se pueden observar tendencias similares en Australia, California y Hawai. Por lo tanto, diría que este punto de inflexión ya está aquí, ahora mismo. Solo necesitamos más volúmenes, y aumentar capacidades. En 10 años, el negocio de almacenamiento global será enorme, especialmente en relación con la energía fotovoltaica. De hecho, creo que el viento dependerá más de las redes que de la energía solar y que las tecnologías de almacenamiento se utilizarán más para las aplicaciones fotovoltaicas. También espero que las tecnologías power-to-X, aplicadas al gas, los combustibles, los productos químicos, el calor y la desalinización, tengan un uso más amplio. En Alemania, los proyectos de almacenamiento vinculados a la energía fotovoltaica se financian mediante subvenciones a la inversión. Sin estas, el caso de negocio puede ser menos positivo. La disminución de costos de los sistemas de baterías equilibrará eso. Algunas personas ya no usan el subsidio, hoy. No estoy muy preocupado por eso. En un mundo completamente electrificado, se prevé que los vehículos eléctricos tengan un papel fundamental. ¿Cómo evalúa el desarrollo actual de la electromovilidad en la transición energética? La electromovilidad es una parte central de la transición energética, junto con los combustibles energéticos para la marina y la aviación, y la energía a productos químicos o la sustitución del carbón por hidrógeno para la fabricación de acero. La transición energética está compuesta por muchas facetas. ¿Tenemos otras alternativas al 100 % de energías renovables para salvar el planeta? Rotundamente no. Un sistema de energía mundial basado exclusivamente en energías renovables y un mundo casi completamente electrificado son nuestras únicas posibilidades de evitar futuros desastres. Esto es absolutamente factible, y a costos más bajos que en la actualidad. LEA LA NOTA EN: https://www.pv-magazine-latam.com/2018/10/17/no-existen-alternativas-a-…