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Unos 400 policías esperan orden para retomar mina

Los campesinos de la comunidad La Florida tomaron la mina de Ananea, situación que provocó un enfrentamiento con los mineros. El Gobierno confirmó la muerte de un policía y de 10 heridos

Cuatro buses y unos 30 vehículos fueron utilizados para trasladar a unos 400 policías hasta la comunidad de La Florida, ubicada a 10 kilómetros de Ananea, un villorrio cuyos habitantes decidieron desde mayo de este año retomar el control de la mina de oro que lleva el mismo nombre.

Esta decisión provocó un enfrentamiento, el lunes, entre los campesinos y la Policía, que intentaba aplicar una orden de desalojo, que derivó en la muerte de un efectivo y otros 10 resultaron heridos.

Ayer, los pobladores, por un lado, y cooperativistas y policías, en el otro, sostuvieron reuniones para encontrar una salida al conflicto. Los campesinos advierten que otras comunidades aledañas se sumarán a la toma de la mina, mientras que los cooperativistas reclaman la vigencia de sus derechos sobre el yacimiento.

El acceso a Ananea es imposible porque la mina está en las faldas de un cañadón y ofrece una vista privilegiada a los campesinos, que cortaron la ruta de acceso a los centros mineros del norte de La Paz. No permiten la salida ni la entrada de vehículos.

Tensión

Los mineros cooperativistas esperan la decisión de las autoridades y sus dirigentes abogan por la solución concertada. Marcelo Yupanqui, presidente de la cooperativa Rosario de Ananea, dijo que hay plazo para instalar la mesa de diálogo y que la Policía tiene que hacer cumplir la orden de desalojo contra los campesinos de Ananea.

Pero los mineros de base advirtieron que si la Policía abandona el lugar, ellos procederán a organizarse para retomar el control de la mina por sus propias manos, pues consideran que los campesinos les arrebataron su fuente de ingresos.

 

Los socios de Rosario de Ananea permanecen en el mismo lugar mezclados entre los policías esperando decisiones y celebrando reuniones para idear planes de acceso a la mina que está vigilada desde los cerros por los pobladores.

El municipio de Tacacoma fue elegido como el centro de reuniones, mientras que 15 kilómetros más allá, el contingente policial espera la orden de actuar, aunque no es previsible el asalto nocturno por las condiciones del terreno.

A la comunidad de La Florida llegaron policías pertenecientes a las unidades del GEAR, Delta, UTOP y Radiopatrullas. Viajaron en buses y vagonetas que están al borde del estrecho camino que conduce a Ananea. Los jefes policiales se reunían constantemente con los dirigentes mineros, que quieren instalar una mesa de negociación y evitar una mayor tragedia.

Los mineros afirman que toda la región tiene el mismo problema: los mineros que trabajan y logran la producción, pero después de un año los campesinos avasallan y arrebatan el control del yacimiento y se hacen de él sin el mayor esfuerzo.

Anoche, antes de las 21:00, el contingente policial se replegó de Tacacoma hacia Sorata a la espera de instrucciones superiores. Del otro lado, los mineros expresaron las dificultades que suponía para ellos continuar con el conflicto dadas sus condiciones de lucha.

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