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Mongabay • Perú: destruyen 45 campamentos en nuevo foco de minería ilegal en Pariamanu

  • Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Madre de Dios estima que actividad ilegal ha dejado una deforestación de casi 30 hectáreas en el sector intervenido.
  • Cerca de los puntos de excavación, las autoridades hallaron una amplia construcción de palos y plásticos que funcionaba como bar y donde, se presume, se ejercía la prostitución clandestina.

En un nuevo operativo contra la minería ilegal asentada en las inmediaciones del río Pariamanu, en Madre de Dios, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) de esa región intervino, el último viernes, el sector más extenso de excavaciones y deforestación, situado cerca de la comunidad nativa de Boca Pariamanu. Ahí, la fiscalía halló 45 campamentos mineros para la extracción de oro, de los cuales emanaba diariamente gran contaminación de mercurio hacia el punto de confluencia de los ríos Pariamanu y Las Piedras. Las operaciones habían causado una deforestación de casi 30 hectáreas, de acuerdo con la fiscal a cargo de la FEMA en Madre de Dios, Karina Garay. En la zona también había viviendas rústicas y un bar donde, se sospecha, se ejercía la prostitución clandestina.

Junto con la FEMA, el operativo fue realizado por personal de la Fiscalía Especializada en el delito de Trata de Personas de Madre de Dios, el Ejército y la Dirección de Protección de Medio Ambiente de la Policía Nacional. Varios días de trabajo de inteligencia de esta dirección policial y de la fiscalía permitieron detectar las operaciones mineras que se realizaban en la zona, lo cual fue corroborado con las imágenes satelitales proporcionadas por la Unidad de Monitoreo Georeferencial y Satelital del Ministerio Público de Madre de Dios.

Mineria ilegal pariamanu

Las operaciones de los mineros ilegales habían dejado en esta zona del Pariamanu una deforestación de aproximadamente 30 hectáreas. Foto: FEMA Madre de Dios.

Se trata de la cuarta incursión realizada este año en las proximidades del Pariamanu pero, según informó la fiscal Garay, esta ha sido la más importante por la cantidad de campamentos, equipos e instrumental para extracción de oro que habían generado la enorme depredación. A diferencia de anteriores operativos, esta vez las autoridades ingresaron en helicóptero. El resultado final da cuenta de la incautación y destrucción de balsas carrancheras, dragas, motores, bombas de succión, tracas hidráulicas, generadores eléctricos, cartuchos, armas, motos lineales y trimotos. Además, fue decomisado abundante combustible y mercurio.

“Este sector es el que evidenciaba la mayor deforestación en las imágenes satelitales. Era como una pequeña ciudad, como un Mega 12 en La Pampa (uno de los campamentos más grandes levantado por los ilegales). Los mineros utilizaban trimotos (motocargas) para trasladarse hacia el río y regresar a este pequeño poblado que habían hecho”, explicó a Mongabay Latam la fiscal Karina Garay. Ella detalló que la zona intervenida está en medio de bosques de castaña y, aproximadamente, a una hora a pie del río Pariamanu.

El pasado 8 de agosto, un reportaje de Mongabay Latam informó sobre los nuevos focos de minería ilegal en el Pariamanu. También acerca de las amenazas de muerte que habían recibido los indígenas amahuacas de las comunidades cercanas por parte de mineros que operan allí. En algunos de los testimonios recogidos, los amahuacas indicaron que los ilegales han llegado a coludirse con los concesionarios de castaña para extraer oro de sus territorios, y que continuamente ven botes cargados de combustible surcando el río Pariamanu rumbo a los sectores donde hay deforestación creciente. Los indígenas habían podido percatarse del incremento minero y la consecuente depredación de sus bosques debido a patrullajes periódicos que realizan por el río. Esta actividad en resguardo de su zona les acarreó una serie de intimidaciones. El año pasado, uno de los indígenas fue abordado en Puerto Maldonado por dos hombres que le increparon: “Tú eres el que avisas para que no se haga minería; sigue y en cualquier rato te vamos a matar”.

Mineria ilegal pariamanu

Los indígenas amahuacas que viven en las comunidades colindantes a estos nuevos focos de minería llamaban a este sector de creciente deforestación ‘La nueva Pampa’. Foto: FEMA Madre de Dios.

Luego de tomar conocimiento de esto, la Defensoría del Pueblo informó a este medio que puso en marcha una serie de acciones para proteger la integridad de los indígenas de las comunidades nativas del Pariamanu. Entre estas, solicitó al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos la activación del Procedimiento de Alerta Temprana establecido en el Protocolo para Garantizar la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos en el Perú. Además, recomendó a la fiscalía y al Ministerio del Interior investigar los hechos ocurridos en las comunidades nativas. Y pidió a la Comisión Multisectorial de Naturaleza Permanente frente a la minería ilegal, que lidera el Ministerio de Energía y Minas, informar sobre los avances en la implementación de la Estrategia Nacional para la Interdicción de la Minería Ilegal a nivel nacional.

El último informe del Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP, por sus siglas en inglés) de la Asociación para la Conservación de la Cuenca Amazónica (ACCA) y Amazon Conservation Association (ACA) reveló que el aumento de la deforestación en la zona del Pariamanu, en el 2019, como consecuencia de la minería ilegal, fue del 70 %. La tasa de hectáreas depredadas por mes pasó de 2.5, entre el 2017 y 2018, a 4.2 durante el 2019. Con respecto a este estudio, el biólogo Sidney Novoa, director SIG y Tecnología para la Conservación de ACCA, dijo a este medio que el Pariamanu configura el sector de Madre de Dios que ha presentado el incremento más importante en cuanto a minería que ocasiona deforestación.

Imágenes de la deforestación minera de 21 hectáreas de bosque primario a lo largo del río Pariamanu, en la región Madre de Dios, entre enero y agosto de 2020. Imagen: MAAP.

El general PNP Raúl Del Castillo, jefe de la Dirección de Protección de Medio Ambiente de la Policía Nacional, dijo a Mongabay Latam que la situación del Pariamanu es parte del llamado efecto globo a partir de la operación Mercurio en La Pampa. Es decir, el asentamiento de quienes han sido retirados de La Pampa en otros lugares por falta de alternativas económicas, lo cual ha recrudecido con el brote de la pandemia del Covid-19. “Estamos replanteando estrategias pero nos encontramos con un problema grave que es la limitación de los recursos económicos”, señaló.

‘La nueva Pampa’
Uno de los hallazgos más graves en este operativo fue la amplia construcción hecha con palos y plásticos que funcionaba como un bar. Allí, las autoridades encontraron una cantina llena de diversos licores (cerveza y whisky de distintas marcas, por ejemplo). El ambiente era muy similar al de La Pampa, aquel sector donde operaban los mineros ilegales y en el que existían campamentos donde se ejercía la prostitución, la trata de personas y el sicariato ubicado en la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata, en Madre de Dios. La fiscal Garay refirió que en el lugar hallaron ropa de mujeres y niños.

“Lo más probable es que ya haya habido el ejercicio de la prostitución aquí. La minería está vinculada con la explotación, con la trata de personas y creo que, definitivamente, si hay un bar y hay bebidas alcohólicas entonces también pudo haber eso (prostitución)”, dijo Garay.

En el reportaje publicado por Mongabay Latam a inicios de agosto, los indígenas de las comunidades colindantes al río Pariamanu revelaron la existencia de bares y tiendas en las zonas de operaciones mineras. También señalaron que en esos lugares se registraban constantes asaltos a mano armada. Por ello habían denominado a este sector como ‘la nueva Pampa’. En el operativo no hubo ningún detenido. Según las autoridades, todo indica que los mineros, sus familias, y otras personas que estaban en el lugar, escaparon por el monte al advertir que el helicóptero con personal fiscal, policial y militar se acercaba para aterrizar. Sin embargo, la fiscal Garay remarcó que, con esta intervención, las operaciones de minería ilegal en el Pariamanu ya están controladas y que el conocimiento de la zona ahora les permitirá realizar patrullajes continuos para evitar que los ilegales se reinstalen.

El general Del Castillo indicó que ayer, en una reunión multisectorial, fueron analizados los nuevos escenarios de minería ilegal en Madre de Dios para enfrentar la problemática “y no se creen nuevas pampas”. “Pero eso es l0 que va a pasar si no hacemos algo pronto. Para evitarlo necesitamos presupuesto para seguir operando”, puntualizó. Del Castillo señaló además que la protección a las comunidades indígenas afectadas por este flagelo debe darse de forma integral y que ello involucra el tema de salud, trabajo alternativo o de conservación de áreas naturales. Agregó que las fuerzas del orden están trabajando en el caso pero que solas no pueden dar una solución a toda la problemática. “Eso es parte de lo que la comisión multisectorial tiene que evaluar”, dijo. “No pueden crearse nuevas pampas”, insistió.

El ingeniero agrónomo y especialista en conservación y comunidades nativas de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), Eddy Peña, remarcó la importancia de que exista un plan para el monitoreo constante en estas zonas de Madre de Dios afectadas por la minería ilegal. Según detalló, los mineros tienen una forma de operar bien estructurada en que contemplan sus pérdidas ante eventuales operativos y pueden retornar a las zonas de excavación porque tienen maquinaria y equipos de reemplazo. “La minería en este sector del Pariamanu genera un impacto bastante fuerte en la salud de los indígenas por la alta cantidad de mercurio que llega a los ríos de las comunidades”, precisó. Sin embargo, Peña subrayó que además de la afectación en salud para los comuneros está el perjuicio económico que sufren por la contaminación que causa esta actividad ilegal. Algunas comunidades nativas tienen certificación para la recolección de castaña, y la comercialización de este fruto seco es su principal fuente de ingresos. “El precio de este producto depende de su calidad y para la comercialización internacional esto pasa por muchas pruebas. Esa es una de las grandes preocupaciones para los indígenas”, finalizó.

Imagen principal: Los focos de excavación minera estaban entre los bosques de castaña ubicados en las inmediaciones del Pariamanu. Los ilegales habían formado aquí una pequeña ciudad. Foto: FEMA Madre De Dios.

Fuente: Mongabay

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