Habrá ley y un decreto para controlar la producción de oro y regular el uso del mercurio para explotar el metal, anuncia el Gobierno

Habrá ley y un decreto para controlar la producción de oro y regular el uso del mercurio para explotar el metal, anuncia el Gobierno

La comercialización del oro y el uso indiscriminado de mercurio para explotar el metal serán en adelante controlados y regulados, rigurosamente, con la aprobación de una ley y un decreto supremo, anunció el ministro de Minería, Ramiro Villavicencio al plenario de la Cámara de Senadores, según fuentes oficiales.

“El ministerio (de Minería) y como Gobierno tenemos ya un proyecto de decreto supremo y (una) ley para controlar la comercialización de oro, y también seguramente (…) ver qué tipo de tecnología usamos para este principal (metal) de explotación”, reveló la autoridad minera durante una petición de informe oral que prestó en la Cámara Alta la semana pasada para informar qué sucedió con la incautación de 331 kilos de oro en 2020 que desapareció junto al principal implicado en éste escándalo, el indio, Amit Dixit.

El 22 de diciembre de 2020, el empresario indio pretendía sacar desde el aeropuerto internacional de El Alto 331 kilos de oro boliviano aunque no cumplía con los requisitos formales como el pago de regalías por lo que el mineral fue incautado pero el fiscal ahora aprehendido designó a Amit Dixit como “depositario” del precioso mineral que pretendía sacar ilegalmente.

Sin entrar en mayores detalles, Villavicencio también deslizó la necesidad de hacer ajustes al impuesto que pagan las cooperativas mineras al Estado por la explotación de 42 toneladas de oro, anualmente.

“Estamos trabajando en el ministerio”, aseguró el ministro para luego señalar que el oro paga por concepto de regalías sólo el 2.5% cuando, por ejemplo, el estaño cancela al erario nacional aproximadamente 5.5% y la plata 6.5%, apuntó la autoridad.

Con el oro que se ha convertido en el principal metal de exportación de Bolivia sobre el zinc, la plata y el estaño, el metal precioso paga al Tesoro solo 2.5% “¿Qué esta pasando?”, preguntó Villavicencio y enseguida anticipó que están trabajando sobre el tema para hallar la mejor salida posible, mirando el interés común de todos los actores comprometidos en la explotación del oro.

“El oro es realmente un commoditie muy importante para todos nosotros. El principal metal en valor de exportación ahora en Bolivia es el oro, y obviamente tenemos que trabajar”, subrayó.

Según Villavicencio, el Estado tiene que fiscalizar rigurosamente la producción y comercialización de oro ya que se encuentra en un 94% en manos de las cooperativas mineras.

“Bolivia ya no es un país hidrocarburífero, lo fue en su momento, la minería es mucho más importante que la industria gasífera. Hemos vuelto a ser un país minero. No hemos tenido la industrialización que nos dijeron”, comentó a Brújula Digital, Jaime Dunn, experto consultor en Finanzas y Economía.

El investigador en temas mineros del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), Alfredo Zaconeta señaló a su vez que el oro ha desplazado al gas, por todos los incentivos normativos, ya que hasta el segundo trimestre los volúmenes en valor han superado a los del gas.

“En los primeros ocho meses las exportaciones de oro llegaron 1.640 millones de dólares y del gas a 1.472 millones de dólares, esto como efecto del precio”, apuntó.

Sin embargo al ver el ingreso que quedó para el Estado, se verifica que el negocio del oro se quedó sobre todo en manos del sector cooperativista aurífero, uno de los actores mineros convertido casi en monopolio total de la explotación del oro en el país.

De los $us 1.263 millones exportados en oro, apenas se quedó para el país por concepto de regalías $us 34.116 millones; es decir, un 2,7%. El sector aurífero está exento de pagar impuestos.

El mercurio en la mira

Frente a los senadores, Villavicencio también anticipó que el mercurio, sustancia usada para explotar oro, será regulado, al menos, habrá que cambiar de tecnología para esto, subrayó.

“Tenemos que trabajar en estudiar o tener tecnologías que vayan a la obtención del oro sin el uso del mercurio”, anunció el ministro de manera oficial a los parlamentarios de la Cámara Alta.

Con casi el 100% de la producción en manos de cooperativas, el ministro confesó también que el 94% de los mineros utilizan tecnología rudimentaria para explotar oro, método que se sintetiza en el uso del mercurio.

“Nuestras cooperativas, prácticamente, en algunas utilizan tecnología, en otras no”, aseguró la autoridad.

Fue tácito al señalar que “no estamos utilizando tecnologías limpias de punta, y en este caso el mercurio, seguramente sirve para algún momento”, subrayó el ministro.

Producir oro sin mercurio y preservando el medioambiente es un desafió monumental que Thomas Hentschel, director del Programa Global Better Gold Inisiative (BGI) –que opera en Colombia, Perú y Bolivia- con respaldo de la República Federada Suiza, espera hacer realidad a mediano plazo.

Con este horizonte trazado, BGI arrancó una ruta crítica de asistencia técnica para extinguir el uso del mercurio en toda la cadena de producción de oro en nuestro país.

La misión no será fácil de cumplir, pero Hentschel está decidido, no solo a coadyuvar al Gobierno a fiscalizar la explotación y comercialización internacional del oro, sino levantar muros impenetrables al tráfico multimillonario de mercurio en el país.

De hecho reveló que el mercurio alienta en Bolivia un negocio inimaginable en la actual coyuntura al extremo que el kilo de la sustancia química llegó a los 1.000 dólares en Bolivia.

“La tonelada alcanza costos que podrían superar, fácilmente, el cuarto de millón de dólares”, dijo el directivo helvético.

¿Qué pasa con la comercialización de mercurio en nuestro país ya que señala que es un problema mayúsculo?, preguntó este medio a Hentschel.

El asunto más delicado tiene que ver con la oferta de mercurio. Otros países como Perú, Colombia o el Ecuador, está prohibido la importación de mercurio. Pero en Bolivia, es cada vez más la importación, respondió.

¿En qué cantidad llega a Bolivia? ,volvió a preguntar este medio a la autoridad helvética.

Llegaron 180 toneladas en 2019 y en 2020 arribaron 160 toneladas. Y de ésta cantidad se estima que se usa 100 t., dijo.

¿El saldo dónde va?, replicó este medio.

Las otras 100 t van a los otros países (Perú fundamentalmente), reveló el director del programa.

Publicado en: Brújula Digital