Las refinerías bolivianas tienen una capacidad de procesamiento de más de 64.000 barriles diarios, pero solo trabajan al 30%. Es factible importar crudo de Argentina, pero se deben realizar grandes inversiones
Dado que el gobierno de Luis Arce no logró solucionar el problema de abastecimiento de carburantes para el país, distintos sectores aprovechan el cambio de gobierno para proponer —por enésima vez— que se importe petróleo crudo, se lo refine en el país y se produzca el diésel y gasolina que escasean de forma permanente desde hace dos años.
Bolivia cuenta con dos grandes refinerías operadas por YPFB, Gualberto Villarroel en Cochabamba y Guillermo Elder Bell (Palmasola), en Santa Cruz. La primera, según datos de YPFB Refinación, tiene una capacidad nominal de alrededor de 40.000 barriles por día (BPD) de crudo y, la segunda, una capacidad nominal de 24.000 BPD.
De acuerdo con expertos del sector, de esa capacidad, solo se utiliza el 30% y para cubrir el mercado interno se necesitaría por lo menos refinar 90.000 BPD.
El analista y experto en hidrocarburos, Fernando Rodríguez, explicó que la factoría Gualberto Villarroel es apta para refinar todo tipo de crudos, porque incluso fabrica lubricantes y asfalto, y la de Palmasola solo petróleo liviano. Ambas tienen la capacidad de producir diésel, gasolina y GLP con calidad estándar, pero actualmente solo procesan 20.750 BPD, con tendencia a la baja.
“El tema es que tengamos el crudo adecuado. Es mucho mejor traer crudo, refinar y sacar una calidad de productos estándar, certificados, que no sean tan heterogéneos como la mixtura de mala calidad que llega al país, inclusive incluido el negociado”, consideró Rodríguez.
A su vez, propuso que YPFB “debería hacer un esfuerzo” y empezar a realizar pruebas con crudo que se puede importar desde Argentina como primera opción, luego de Brasil, que ya empezó a producir en grandes volúmenes.
En ese sentido, subrayó que la refinación podría subir de 20.000 a 60.000 BPD para disminuir la importación de carburantes.
Hay que realizar estudios
El exministro de Hidrocarburos y analista Álvaro Ríos resaltó que la necesidad de importar crudo ya se había advertido hace cinco años atrás, cuando las refinerías habían sido modernizadas, pero sin materia prima para procesar.
“Pero yo creo que nunca es tarde. Bolivia va a seguir importando derivados del petróleo por varios años más, mientras recuperamos producción y si es que las refinerías las queremos utilizar de alguna manera (…). Pero (traer de) Argentina, Vaca Muerta, que está a miles de kilómetros de Cochabamba o Santa Cruz, hay que ver cómo es más conveniente, si construir una infraestructura, revertir poliductos, oleoductos; es un análisis que hay que hacer”, profundizó.
Ríos también subrayó que los márgenes de refinación los debe poner el mercado y no los políticos sin criterio técnico. Mencionó que, por ejemplo, en Estados Unidos el margen de refinación es de $us 3 por barril, mientras que en Bolivia es de alrededor de $us 7.
Ríos descartó la viabilidad de la reversión del oleoducto Sica Sica-Arica para importar crudo, debido a los altos costos para su implementación. Advirtió también que existe una “mafia” del transporte de carburantes, unos 1.500 ‘cisterneros’ que están dispuestos a bloquear el país si el gobierno les quita el negocio.
CIFRAS DEL TEMA
20 mil barriles de crudo diarios. Procesan las dos grandes refinerías que tiene YPFB en el país. Existen otras dos pequeñas, con producción marginal