Litio: Chile promociona su 2% del Salar de Coipasa para inversiones en exploración y perforación

Litio: Chile promociona su 2% del Salar de Coipasa para inversiones en exploración y perforación

El vecino país de Chile, propietario del 2% del Salar de Coipasa promociona a nivel internacional este yacimiento de litio, para captar inversiones destinadas a la exploración y perforación.

De acuerdo al resumen ejecutivo del proyecto Coipasa para captar inversiones para la exploración, se destaca el potencial de depósitos de litio y potasio alojados en sedimentos o salmuera en el lado chileno.
El salar de Coipasa se encuentra en la cuenca endorreica, en el oeste de Bolivia (98%) y noreste de Chile (2%), pertenece al departamento de Oruro en su lado boliviano, y a la comuna de Colchane, Región de Tarapacá en su lado chileno.
“Coipasa es una propiedad de exploración en etapa temprana que cubre el sector suroeste de la cuenca rica en litio del Salar de Coipasa en Chile”, señala el documento al que accedió Brújula Digital.
Regionalmente, el salar se encuentra dentro de la Faja Geomórfica Andina Oriental de la Región Central de Chile. El altiplano andino en la región II alberga 35 salares y lagunas que se sabe contienen o es posible que contengan litio.
Se detalla que la finca Coipasa es accesible desde el pueblo de Colchane a 5 kilómetros hasta el noroeste por la carretera pavimentada 15CH a Río Isluga donde se hallan varios caminos de ripio con dirección suroeste hasta el pueblo de Vilacollo en el interior de la propiedad. El tiempo desde Colchane hasta la propiedad es de unos 20 minutos.
En cuanto a la geología regional, el sitio web: lithumchile.ca se señala que todos los salares chilenos enriquecidos con litio conocidos ofrecen fallas limitadas depresiones (grabens).
Se detalla además que durante el Mioceno tardío y el Plioceno temprano, el Preandino y el Andino, los cinturones geomórficos fueron cubiertos por enormes erupciones de andesitas a riolíticas, flujos piroclásticos (ignimbritas) y numerosos estratovolcanes que continúan dominar la topografía local.
“El litio y el cesio son elementos litófilos que tienden a concentrarse en variedades félsicas de rocas ígneas y volcánicas. Las rocas volcánicas félsicas del Altiplano Andino Central son particularmente ricas en litio en el rango de 50 – 100 ppm. Desvitrificación del Plioceno tardío y Holoceno al reciente”, se lee en el documento técnico.
La meteorización y la lixiviación de esta cubierta volcánica proporcionaron una rica fuente de litio y potasio, y los salares excelente captación y concentración, destaca el resumen ejecutivo.
Mientras que las lluvias y nevadas periódicas lixiviaron y transportaron calcio, sodio, magnesio, potasio, boro y litio en las cuencas salares cerradas, indica el documento.
“Al no tener salidas naturales, la evaporación concentró estos elementos dentro de salmueras del salar y precipitó el calcio, sodio y en parte magnesio como carbonatos, sulfatos y cloruros a lo largo de los márgenes salares y en el interior máximos dentro de la cuenca, concentrando aún más potasio, litio en el interior salar salmueras y sales”, señala el informe.
También se destaca que la continua actividad de aguas termales asociada con vulcanismo cuaternario local agrega superficie significativa y subterránea de  recarga de las cuencas salares con salmueras geotérmicas ricas en litio.
La recarga superficial de las colinas circundantes no solo trajo más minerales sino también arenas, limos y arcillas, que se depositaron encima de las salinas anteriores, cita el resumen.
“Este proceso produjo una secuencia interdigitada de sal, salmuera y sedimentos alrededor de los márgenes y dentro de las cuencas salares, en varios lugares cientos de metros de espesor”, señala. En el Salar de Maricunga, por ejemplo, se conocen salmueras enriquecidas con litio a una profundidad de al menos 360 metros.
El sitio de promoción del litio, señala que además del Salar de Atacama existen otros 58 salares y lagunas en el Cinturones Geomórficos del Valle Central, Preandino y Andino de la Altiplano de las Regiones I, II y III que se sabe que contienen o son prospectivas para litio.
Pisar acelerador 
El analista de litio, José Carlos Solón escribió hace unos meses que, el presidente de Bolivia, Luis Arce Catacora, realizó una entusiasta afirmación en su cuenta de Twitter: “Estamos pisando el acelerador en la industrialización del litio, uno de los pilares fundamentales de nuestro plan de reactivación económica. De enero a mayo (de 2021), YLB captó Bs. 42 millones por ventas de cloruro de potasio y carbonato de litio”.
Sin embargo señala que “el carro de la industrialización de los recursos evaporíticos”, para retomar las palabras del Presidente, se lo ha ido comprando por partes. Como quien primero prueba el funcionamiento del motor, se comenzó por la construcción de plantas piloto. Luego se avanzó con plantas semi-industriales y hoy se cuenta con una planta industrial de cloruro de potasio y se espera que pronto se termine la construcción de la planta industrial de carbonato de litio.
“Nos fuimos comprando un carro por partes y para poder hacerlo nos prestamos dinero; el Banco Central de Bolivia prestó 771 millones de dólares para la puesta en marcha del proceso de industrialización”, señala en su artículo.
El analista hace notar que, desde hace varios años, la intención principal del proceso de industrialización es entrar en las grandes ligas, participar de las carreras internacionales con la pretensión de, como dijo en su momento Álvaro García Linera, “regular el precio del litio en el mundo”.
Sin embargo hace notar que entre 2013 y 2019, las ventas del proceso de industrialización alcanzaron apenas 11,8 millones de dólares, una gota en un mercado internacional inmenso. Según documentación oficial, entre 2013 y 2019, el cloruro de potasio, habría contribuido con el 73,10% de las ventas, mientras el carbonato de litio con el 23,48%. “Estuvimos lejos de determinar los precios internacionales del litio”, dice.
Publicado en: Brújula Digital