Página Siete • Bolivia gastó en combustibles la mitad de lo que recibe por el gas

La caída de la producción de hidrocarburos y el crecimiento del parque automotor aumentaron los costos. El país recibió $us 2.000 millones por la venta de gas.

En 2019, el país gastó la mitad de sus ingresos obtenidos por la venta de gas natural en la importación de combustibles, reveló ayer el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Herland Soliz.

“La importación de diésel en 2019 sumó 700 millones de dólares, y de gasolina especial 300 millones de dólares; eso significa que el costo de importación de combustible fue de 1.000 millones de dólares, versus los ingresos que tenemos por la venta de gas, que aproximadamente son 2.000 millones de dólares”, afirmó el titular de la petrolera.

En 2018, la importación de carburantes tuvo un costo de al menos 700 millones de dólares; el año pasado, el aumento del consumo y los costos de la gasolina y el diésel ocasionaron que la cifra se redondee en 1.000 millones.

“Esta es la situación más crítica que tiene YPFB, ya que por importar combustibles nos estamos consumiendo el 50% de los ingresos (por la exportación de gas natural) que tiene este país”, afirmó el titular de la petrolera.

Soliz precisó que Bolivia compra del mercado externo el 60% del combustible que consume el mercado interno, debido a que la producción local de los campos hidrocarburíferos no alcanza para abastecer las necesidades.

Una de las causas es que los cuatros mayores campos de producción que tiene el país -Margarita-Huacaya, San Alberto, Sábalo e Incahuasi- están en fase de agotamiento (a excepción del último), por lo que los volúmenes producidos son menores.

Esta merma en la producción también ocasiona que las refinerías operen por debajo de su capacidad instalada, cuando su función era, justamente, disminuir el costo destinado a la subvención de los carburantes.

“Estamos poniendo todo nuestro esfuerzo para disminuir los costos de importación, lo que queremos es hacer una reingeniería de costos para tener un mayor ahorro. Logísticamente debemos buscar la vía más corta y la menos cara para llegar a tener un ahorro; segundo, hay que analizar a los compradores, queremos que nos disminuyan sus costos porque es un precio muy elevado”, manifestó Soliz.

La menor producción de gas natural durante los primeros 10 meses del año pasado hizo que el promedio de extracción se sitúe en 45 millones de metros cúbicos día (MMmcd); a fines de 2019, ese volumen llegó a 54 MMmcd.

De acuerdo con los datos de YPFB, el año pasado el país compró 1,5 millones de metros cúbicos de diésel oil, un volumen superior a los 1,2 millones de metros cúbicos de 2018. Para este año se calcula que el volumen crecerá hasta 1,8 millones.

En el caso de la gasolina especial, se importaron 537 mil metros cúbicos, cantidad que superó los 421 mil importados en 2018.

Para este año se prevé superar los 860 mil metros cúbicos, debido al incremento del parque automotor, que en 2019 superó los dos millones de vehículos.

La Planta de Úrea

Sobre la Planta de Amoniaco y Úrea de Bulo Bulo, Soliz afirmó que es un negocio que no ofrece rentabilidad por su mala ubicación, la inversión millonaria que se hizo y la capacidad tan grande con la que fue construida.

“Este es el peor capricho político que se realizó en YPFB. Este es el negocio más deficitario que tenemos actualmente en YPFB y, en estos dos meses, estamos buscando cómo volver estos números rojos en favorables”, sostuvo el presidente de la empresa.

Soliz ordenó una auditoría financiera al proyecto, que demorará dos meses, y luego de ese lapso se decidirá si la planta se reactiva o no; si se hace una reingeniería, se ve la posibilidad de trasladarla o se establece una asociación público-privada con empresas transnacionales.

Se destinarán Bs 2.774 millones para la cadena hidrocarburífera

YPFB Corporación destinó para la presente gestión un presupuesto de 2.774 millones de bolivianos, recursos que serán ejecutados en diferentes áreas de la cadena hidrocarburífera, informó ayer el presidente de la estatal, Herland Soliz.

“El presupuesto aprobado para este año es de 2.774 millones de bolivianos, un monto que está dividido en los diferentes sectores”, informó en conferencia el ejecutivo de la petrolera.

Soliz enfatizó que estos recursos, a diferencia de los años anteriores, están enfocados en la exploración y la búsqueda de nuevas reservas; además, se garantizó un monto mayor para la distribución de gas por redes.

No obstante, anticipó que el presupuesto todavía será revisado, con la finalidad de verificar si se ajusta a los objetivos que encara la empresa del Estado, por lo que no se descarta que los montos puedan ser modificados.

Asimismo, el ejecutivo observó que de los 2.133 millones de bolivianos que se planificaron para 2019, sólo se ejecutaron 825 millones de la divisa nacional, es decir, 38,6% del recurso fijado.

“Eso muestra una clara mala administración del anterior Gobierno sobre YPFB, porque la empresa más grande de los bolivianos, que tiene el presupuesto más alto del país, no puede cumplir con las metas establecidas”, lamentó Soliz.

El responsable de la petrolera también cuestionó que la empresa pública se haya constituido en la “casa de campaña” del anterior Gobierno, debido a que sólo en un año, su número de trabajadores aumentó en unos 300.

La planilla de dependientes de YPFB, que en 2018 era de 2.556 trabajadores, aumentó el año pasado a 2.845 funcionarios, porque en la gestión pasada hubo campaña política. Este año la cifra se redujo a 2.610 empleados.

Fuente: Página Siete