Muebles chinos inundan el país

En los últimos cinco años, Bolivia importó un promedio de 2,1 millones de dólares anuales sólo en muebles de madera de tipo melamina desde China, según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

Esta importación se tradujo en la reducción de la producción nacional de muebles hasta en un 50 por ciento, afectando a los más de 50 mil carpinteros que existen en Bolivia.

Según los datos del IBCE, entre los años 2013 y 2016, Bolivia importó un volumen de 2.172.025 kilogramos de muebles de melamina en promedio, destinados para uso en oficinas, cocinas y dormitorios. Los muebles de este material representan el 50 por ciento de la totalidad de muebles que ingresan del país asiático. Sólo en 2016, se importó un valor de 4,3 millones de dólares en muebles chinos en general.

Ante esa situación, el Gobierno aprobó un paquete de cinco decretos, tres resoluciones, un convenio y una directriz técnica para frenar la presencia de esa mercadería. El Decreto 2912 crea el Programa Nacional de Forestación y Reforestación; el 2914, el Programa de Monitoreo y Control de Deforestación y Degradación de Bosques; el 2913, el fideicomiso para créditos; el 2915, el Programa de Centros Productivos en Madera, y el 2916 aprueba el estatuto del Desarrollo Forestal.

Estas normas lograron una reducción de la importación de muebles chinos de un 21,8 por ciento, sin embargo, los carpinteros señalan que esas cifras no se reflejan en el mercado interno.

El presidente de la Confederación Nacional de Carpinteros Ebanistas y Artesanos de Bolivia (Conceabol), Moisés Gutiérrez, indicó que su sector le pidió al Ministerio de Medio Ambiente y Agua cerrar la frontera y prohibir el ingreso de muebles de madera, pero la respuesta fue negativa. “Entonces prefieren que nosotros nos muramos de hambre”, agregó.

La producción nacional no puede competir con los muebles importados por la diferencia de precios. Gutiérrez indicó que los muebles chinos ingresan con costos inferiores hasta en un 50 por ciento en relación a los muebles bolivianos.

Por su parte, el presidente de la Cámara Boliviana Forestal (CBF), Pedro Colanzi, manifestó que la crisis de este sector se evidencia en la caída de las exportaciones y el incremento de las importaciones, una situación contraria a lo que históricamente ocurría en el país.

Respecto al fideicomiso, añadió que, hasta la fecha, no se concretó ningún desembolso por problemas en la normativa, lo que mantiene a este sector estancado en la crisis hace seis años y con una balanza comercial negativa en los últimos tres años.

El director nacional de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT), Rolf Köhler, informó que la reglamentación de la norma que posibilita la otorgación de créditos para el sector forestal, se encuentra en la última etapa. Estos fondos serán entregados con garantías no convencionales, es decir, que los productores forestales no tendrán necesidad de hipotecar sus bienes.

 

MUEBLES QUE INGRESAN POR BRASIL AL MERCADO INTERNO

En 2016, Bolivia importó 18,2 millones de bolivianos en muebles de Brasil frente a los 25 millones de bolivianos que se reportó en 2015. Los muebles que se importan de ese país son utilizados para habitaciones, cocinas, armazones tapizados con madera; los demás son muebles de otros materiales y asientos de mimbre o materiales similares.

Según el presidente de la Confederación Nacional de Carpinteros Ebanistas y Artesanos de Bolivia (Conceabol), Moisés Gutiérrez, muchos de los muebles de China ingresan por Brasil, ya sea de forma legal o de contrabando.

Manifestó su preocupación por la crisis del sector forestal y por la negativa de las autoridades nacionales de incluir a los productores de muebles en proyectos públicos.

Ante esta situación, reclamó porque no existe una normativa que incluya y beneficie a este sector, por lo que pide una reunión con el ministro de Medio Ambiente y Agua, Carlos Ortuño, y con el director nacional de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT), Rolf Köhler.

 

OPINIONES

Rolf Köhler, director de la ABT

“Desregulamos la ‘sobrenormativa’”

En la actual gestión estamos desregulando un poco esta sobrenormativa que le cayó encima al sector forestal, de manera que podamos agilizar los planes de manejo y podamos nosotros ayudar a los usuarios del bosque para que les vaya bien económicamente.

Si a los usuarios les va mal, le va a ir peor al bosque, entonces debemos ser proactivos y disminuir esa acción policíaca con la que se ha manejado el sector forestal en los últimos años. La ABT ha pasado de ser un controlador y fiscalizador.

Pedro Colanz, presidente de la Cámara Boliviana Forestal

“Bolivia es importador de madera”

Por tercer año consecutivo, en el sector forestal las exportaciones han sido menores que las importaciones.

Bolivia, de un país exportador de madera, se ha convertido en un país importador de madera, entonces queremos revertir y confiamos que el 2017 sea un punto de inflexión para esto.

Todavía la normativa no está muy clara y no se ha podido acceder a esos fondos, pero estamos trabajando con los ministerios para que esto se haga realidad.

http://www.lostiempos.com/actualidad/economia/20170403/muebles-chinos-i…