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Separar el crudo liviano del pesado para no importar

La empresa estatal Petroecuador estaría interesada en conocer la situación del crudo liviano en el mercado internacional con miras a una importación.
Petroecuador confirmó a través de un comunicado que la Refinería de Esmeraldas requiere de crudo de calidad de 28°API (liviano) y bajo contenido de azufre para alcanzar su máximo rendimiento, luego de su rehabilitación que tuvo una inversión de 1.200 millones de dólares. Por ello se habría contactado con varias firmas comerciales y productoras petroleras extranjeras a fin de buscar las mejores condiciones técnicas y económicas para conseguir este tipo de petróleo, ya que el país no dispone del mismo y se requieren de 110.000 barriles diarios de crudo liviano para optimizar el rendimiento de la Refinería. La consulta a las petroleras daría indicios a la estatal de los cálculos correspondientes para definir si la operación es o no conveniente.
Si bien Petroecuador no reveló detalles de la consulta, la página de Focus Ecuador (relacionada a diversas investigaciones) informó algunas de las condiciones, por ejemplo, que de realizarse la importación, se requerirían 30 millones de barriles de crudo con un contrato bajo la modalidad de suministro por un año, lo que equivale a más de 82.100 barriles de crudo diarios. Otra opción Luis Calero, experto del Foro Petrolero, considera que la importación de crudo liviano no es necesaria. Esto porque la refinería fue construida para poder procesar los crudos nacionales y en los últimos 40 años de su funcionamiento no ha sido necesario hacer ninguna importación, por lo que las razones técnicas y económicas deberían ser muy fuertes para justificar la importación.
Calero señaló además que el tipo de crudo que se busca en el exterior aún se consigue en los campos maduros ecuatorianos, por lo que se debería cambiar la medida operativa para que se transporte este crudo exclusivamente por el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y el pesado por el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP). Este transporte por separado se venía haciendo hasta 2003 cuando entró en funcionamiento el OCP, época en la que se tomó la medida de juntar los crudos para darle un mejor uso al oleoducto.
Henry Llanes, asambleísta y analista de temas petroleros, coincide en que la separación de crudos sería la opción para que el Estado evite la importación, tomando en cuenta la actual situación económica del país. Así, lo recomendable sería que por el SOTE vayan los crudos livianos de los campos Sacha, Libertador, Sushufindi, Cononaco, Auca, etc., y por el OCP los pesados. Si bien Llanes consideró factible que se requiera de crudo de 28° API para hacer las pruebas de arranque tras la rehabilitación, tomando en cuenta que se están reemplazando los equipos de la planta de craqueo catalítico y que la refinería estuvo procesando crudo de 23° API durante la década de 1990 y del 2000 a la fecha, también señaló que desde antes se debió separar la calidad de los crudos. “Es cuestionable que el Gobierno no haya suspendido la mezcla de los crudos a pesar de contar con esas dos infraestructuras”, dijo Llanes al señalar que las pérdidas las asume el país en explotación, transporte, refinación y comercialización, pues el impacto de la mezcla llega a todas esas fases. El dato Cuando la Refinería de Esmeraldas opere al 100% de su capacidad podrá procesar 110.000 barriles de crudo al día.
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