Defensor: Evo busca desarrollo a costa de tierra de indígenas

El Defensor del Pueblo Rolando Villena acusó hoy al Gobierno del presidente Evo Morales de buscar el desarrollo económico a costa de la «invasión» de los territorios indígenas y planteó que el tema también sea debatido en la II Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático.
Villena dijo en un comunicado que «pretender el desarrollo económico a costa de la invasión y colonización de los territorios indígenas, de la depredación de la Madre Tierra» no puede considerarse «coincidente con la democracia» que se busca construir. Agregó que también se distorsiona el derecho de los indígenas «a ser consultados sobre sus formas de desarrollo» y se produce «una negación de derechos a generaciones presentes y futuras» del sector.
A su juicio, estos son temas que debe analizar el foro de los movimientos sociales, indígenas y sindicales que se celebra en Bolivia desde el sábado sobre cómo afrontar el cambio climático. En concreto, pidió debatir las «políticas que, al interior del gobierno nacional, buscan la generación de la riqueza a costa de la explotación de recursos naturales en territorios indígenas y la intervención de empresas privadas explotadoras de recursos hidrocarburíferos en parques nacionales o áreas protegidas».
Morales ha defendido el derecho de Bolivia a desarrollar actividades de exploración de hidrocarburos en los parques naturales con el argumento de que debe primar el interés económico de su país. El mandatario ha argumentado que los países del sur no pueden ser los «guardabosques» de las naciones industrializadas porque estas son las culpables del daño al medioambiente y al cambio climático. Grupos indígenas que habitan en los parques naturales y organizaciones de medioambiente critican que Morales autorizara por decreto el ingreso de petroleras a las áreas protegidas.
En su comunicado, Villena también aludió a la situación de la democracia en Bolivia, al haberse cumplido este 10 de octubre 33 años de vigencia, desde que los militares dejaron el poder en 1982. Dijo que la democracia en Bolivia «está sufriendo una ralentización y afectación en su calidad» y se debe hacer una reflexión sobre la necesidad de respetar las diversas formas de ejercicio de democracia que reconoce la Constitución. Además, advirtió de que en Bolivia la democracia está siendo afectada «por la tendencia de excluir y hasta perseguir la opinión contraria, de controlar y someter a las instituciones de todo el Estado como instrumento para sostener el poder».