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Potosí continúa siendo el Departamento más pobre del país

(El Potosí).- Esta región tiene mayor cantidad de gente sin acceso a servicios básicos, salud, educación y con más bajos ingresos según el Informe Nacional sobre Desarrollo Humano en Bolivia “Los cambios detrás del cambio”

Potosí sigue siendo el Departamento con mayor desigualdad en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) que mide el acceso a salud, educación y los ingresos de las regiones, según se conoció ayer a través de la Coordinadora del Informe sobre Desarrollo Humano para Bolivia del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Verónica Paz Arauco.

La personera del PNUD dijo que esa desigualdad tiene que ver con los altos índices de pobreza que existen en esta parte del país lo cual se ve también como desigualdades dentro de Potosí.

En una nota de prensa la Coordinadora Residente del Sistema de NNUU en Bolivia y Representante Residente del PNUD en Bolivia, Yoriko Yasukawa, señala que “cuando se incorpora a la desigualdad en el cálculo del índice de desarrollo humano, los tres municipios que más pierden son Tahua, Arampampa (Potosí) y Villa Alcalá (Chuquisaca), mientras que, los municipios menos castigados son Cobija (Pando), Pailón y Puerto Quijarro (Santa Cruz).

El índice de desarrollo humano se calcula tomando en cuenta los niveles de escolaridad y de matriculación escolar, la esperanza de vida y los ingresos económicos de la población. Cuando se consideran los niveles de desigualdad en esos cálculos, en todos los municipios del país se observa una pérdida de desarrollo humano que varía entre los 4 y los 34%.

Se remarca que Potosí y Chuquisaca son los departamentos más desiguales en términos de ingresos y son también los departamentos más pobres, mientras que Pando, Beni y Tarija son los menos desiguales.

Con datos del Instituto Nacional de Estadística de la gestión 2001 se sostiene que en la capital potosina la pobreza extrema llegó al 30 por ciento mientras que en el norte como mojinete, San Antonio de Esmoruco y otros municipios la pobreza afecta al 90 por ciento de la población.

Los datos señalados anteriormente muestran claramente la desigualdad interna que existe en Potosí mientras que en la ciudad capital 3 de cada 10 ciudadanos son pobres en algunas regiones rurales 9 de cada 10 están en condiciones de pobreza.

Verónica Paz señala que esos datos se fueron modificando según evidencia el informe sobre desarrollo que abarca un periodo de 30 años y varias gestiones de gobierno con mucha información como encuestas y entrevistas.

La representante del PNUD sostiene que “en los últimos treinta años en Bolivia se ha logrado mejorar las condiciones de vida de la población en general, cada vez más niños logran asistir a la escuela, cada vez más niños logran superar ciertas barreras de salud, educación, pero al mismo tiempo existen enormes brechas, enormes diferencias”.

Un dato que muestra el avance en desarrollo humano es el referido al incremento en el acceso a la educación, tal es así que la tasa de término a octavo de primaria subió del 58 por ciento en 2001 al 64 por ciento para el año 2007, sin embargo ese porcentaje está muy por debajo del 55 por ciento que es el promedio a nivel nacional.

Pese a la bonanza minera

El informe de NNUU sobre desarrollo humano muestra un cuadro dramático en materia social porque se mantienen los altos niveles de pobreza lo cual llama la atención debido a los records que viene rompiendo la minería potosina.

Un informe del INE da cuenta que Potosí es uno de los mayores exportadores del país ya que junto a Santa Cruz consolidó el 78 por ciento de las ventas al exterior.

Se dice que las exportaciones mineras de Potosí subieron a 1.257 millones de dólares en los nueve primeros meses del año lo que representa un incremento del 32 por ciento en relación a similar periodo del año 2009.

Con los 1.257 millones de dólares exportados, el Departamento de Potosí aportó con el 40.6 por ciento de la totalidad de las ventas bolivianas al exterior.

Lo grave es que la mayor parte de los recursos mineros se quedan en pocas manos y la mayoría de la población solo accede de forma indirecta de los beneficios que deja esa actividad económica.

Crece la clase media

Otro elemento que se destaca en el Informe sobre Desarrollo Humano para Bolivia del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y es el crecimiento del estamento de la clase media.

Se detalla que si bien el 5 por ciento de la población está calificada como sector con alta riqueza, la clase media se incrementó del 30 al 36 por ciento en los últimos años.

Se trata de 3.6 millones de ciudadanos que se hallan en el segmento medio de la sociedad que involucra a profesionales, asalariados, técnicos y en el último tiempo se abrió a comerciantes y gente que se halla dentro del sector informal de la economía como los transportistas.

El crecimiento de la clase media muestra la diversidad cultural boliviana y se debe fundamentalmente al desarrollo de ciertas áreas de la economía que están generando interesantes beneficios que dinamizan a varios sectores.

Otro rasgo interesante es la democratización de la clase media pues el 40 por ciento se identifica como indígena lo que significa que trae tras de si los valores de sus comunidades a las ciudades.
La democratización de los ingresos no es resultado de políticas públicas o programas estatales sino que en muchos casos es el resultado del esfuerzo individual de las personas, redes sociales o colectividades que buscan la manera de generar mayores recursos.

Migración interna

En el Departamento de Potosí se evidencia una alta migración campo-ciudad que muestra la dinamicidad de los sectores económicos mientras que en otros departamentos la migración viene más bien de fuera.

Datos de 2001 dan cuenta que del cien por ciento de los migrantes que existían en el Departamento de Potosí 8 provenían de las provincias y solo el 2 por ciento del resto del país.
Entre los migrantes externos están primero los orureños (6 por ciento), paceños (5 por ciento) chuquisaqueños (4 por ciento) y el resto vienen de otras regiones del país.

Es importante anotar que 7 de cada diez migrantes se considera como quechuas mientras que 1 de cada diez se denomina aymara.